Un abrumador 77 % de andaluces dice que su empleo afecta a su salud mental

La comunidad registra la mayor intención de cambio de empleo de España mientras crece el impacto del trabajo en la salud mental y los hábitos de vida
Trabajador enfermo.
Trabajador enfermo.

La situación laboral en Andalucía atraviesa un momento de especial sensibilidad. La percepción sobre los salarios, el bienestar en el trabajo y la salud emocional se ha convertido en uno de los principales focos de preocupación entre los profesionales de la comunidad, según refleja el “Estudio sobre Bienestar y Salud Laboral en España 2026”, elaborado por Edenred junto a Savia.

La insatisfacción salarial se mantiene en niveles elevados

Los datos del informe muestran que tres de cada cuatro profesionales andaluces consideran insuficiente su retribución económica. En concreto, el 75,5 % de los encuestados asegura no sentirse plenamente satisfecho con su salario.

Dentro de este grupo, un 51,2 % afirma que la remuneración no cumple totalmente sus expectativas, aunque reconoce que determinadas medidas relacionadas con el bienestar laboral ayudan a compensar parcialmente esa percepción. Por otro lado, un 24,3 % se declara abiertamente insatisfecho. Frente a ellos, únicamente un 24,5 % asegura sentirse satisfecho con su situación salarial actual.

Andalucía lidera la intención de cambiar de empresa

La falta de satisfacción económica tiene consecuencias directas en la fidelización del talento. Andalucía se sitúa como la comunidad autónoma con mayor predisposición a abandonar su empresa si no mejoran las condiciones salariales o los beneficios asociados al empleo.

Según recoge el estudio, un 40,7 % de los profesionales se plantearía buscar una nueva oportunidad laboral durante los próximos 12 o 24 meses si no percibe mejoras en su compensación. Dentro de este porcentaje, un 12,2 % considera muy probable tomar esa decisión, mientras que un 28,5 % la contempla como bastante probable.

Los beneficios laborales ganan relevancia

Más allá del sueldo, los trabajadores valoran cada vez más las medidas complementarias que contribuyen a mejorar su calidad de vida y su estabilidad financiera.

Actualmente, un 37,2 % de los profesionales andaluces dispone de algún sistema de retribución flexible facilitado por su empresa. Sin embargo, la mayoría, un 62,8 %, asegura no contar con este tipo de ventajas.

El estudio también evidencia un importante desconocimiento sobre los beneficios fiscales asociados a estas fórmulas. Solo un 39,8 % afirma conocer sus ventajas, mientras que el 60,2 % reconoce no estar familiarizado con ellas.

Entre las alternativas más apreciadas destacan los seguros médicos y servicios relacionados con la salud, elegidos por un 68,2 % de los encuestados. También reciben una alta valoración las ayudas destinadas a planes de pensiones o seguros de vida, con un 57,4 %, así como las iniciativas relacionadas con transporte y movilidad, que alcanzan el 54 %.

Igualmente, los incentivos para formación y desarrollo profesional son considerados importantes por el 50 % de los participantes, mientras que las ayudas destinadas a comida o Ticket Restaurant obtienen una valoración positiva del 47,6 %.

La salud mental preocupa a la mayoría de trabajadores

Uno de los datos más destacados del informe está relacionado con el bienestar emocional. Andalucía aparece como la región donde el trabajo tiene una mayor repercusión negativa sobre la salud mental de los profesionales.

El 76,9 % de los encuestados considera que su empleo afecta de alguna manera a su equilibrio emocional. De ellos, un 27,7 % asegura experimentar este impacto de forma constante, mientras que un 49,3 % señala que se produce especialmente en determinados momentos o épocas del año.

Estas cifras reflejan la creciente preocupación por la salud psicológica dentro del ámbito laboral y ponen de manifiesto la necesidad de impulsar medidas orientadas al cuidado emocional de las plantillas.

El trabajo afecta a la alimentación y favorece el sedentarismo

Las consecuencias de la actividad laboral también se trasladan a los hábitos cotidianos. Cuatro de cada diez profesionales andaluces reconocen que su jornada perjudica su alimentación, principalmente debido a la falta de tiempo disponible o a las dificultades para acceder a opciones variadas y equilibradas.

En concreto, un 40,8 % considera que su trabajo repercute negativamente en sus hábitos alimenticios.

A ello se suma el aumento del sedentarismo. Un 43,8 % de los trabajadores afirma desarrollar una actividad laboral fundamentalmente sedentaria sin contar con iniciativas promovidas por la empresa para fomentar la actividad física.

Por el contrario, únicamente un 18,7 % considera que su jornada laboral le permite mantenerse físicamente activo de forma habitual.

El bienestar integral se convierte en una prioridad

Los resultados del estudio reflejan una transformación en las prioridades del talento andaluz. La compensación económica sigue siendo un factor determinante, pero aspectos como la salud mental, la flexibilidad laboral, los beneficios sociales y el bienestar físico adquieren cada vez más protagonismo a la hora de valorar un empleo.

La elevada intención de cambio de empresa, el impacto emocional asociado al trabajo y el deterioro de determinados hábitos de vida evidencian una demanda creciente de entornos laborales capaces de ofrecer una propuesta de valor más amplia, centrada en el bienestar integral de las personas.