Andalucía mira al verano con una hostelería fuerte y un problema cada vez más visible

La hostelería sigue creando empleo a gran ritmo, pero el envejecimiento de las plantillas y la falta de jóvenes abren un nuevo frente en Andalucía
Camarero atendiendo clientes en una terraza. | Europa Press.
Camarero atendiendo clientes en una terraza. | Europa Press.

La hostelería continúa consolidándose como uno de los grandes motores económicos de Andalucía y del conjunto de España. Sin embargo, tras los buenos datos de empleo que registra el sector emerge una realidad menos visible que preocupa cada vez más a empresarios y expertos: la dificultad para garantizar el relevo generacional, la creciente dependencia de trabajadores extranjeros y la desaceleración en el crecimiento laboral. Así se desprende del último informe elaborado por Randstad Research sobre el mercado de trabajo en la hostelería correspondiente a mayo de 2026.

El estudio revela que la hostelería alcanzó 1,77 millones de ocupados durante el primer trimestre de 2026, una cifra que supone un incremento interanual del 4,1%, con cerca de 70.000 trabajadores más que un año antes. El crecimiento ha sido especialmente intenso en los servicios de alojamiento, donde el empleo aumentó un 7,6%, mientras que los servicios de comidas y bebidas crecieron un 3,1%.

Para Andalucía, una de las comunidades más dependientes del turismo y la restauración, estos datos resultan especialmente relevantes, ya que el sector representa una parte esencial de la actividad económica, el empleo estacional y la generación de riqueza en provincias como Málaga, Cádiz, Sevilla, Granada, Huelva o Almería.

Tres de cada cuatro empleos siguen concentrándose en bares y restaurantes

El informe confirma que el 76% del empleo hostelero español se concentra en los servicios de comidas y bebidas, con más de 1,34 millones de trabajadores, mientras que los servicios de alojamiento reúnen el 24% restante, con algo más de 430.000 ocupados.

Esta distribución resulta especialmente significativa para Andalucía, donde la restauración tiene un peso aún más acusado gracias a la intensa actividad turística y al papel que desempeñan los establecimientos hosteleros en la economía local.

La hostelería ya representa casi el 8% de todo el empleo nacional

Uno de los datos más llamativos del estudio es que la hostelería genera el 7,9% de todo el empleo en España, consolidándose como uno de los sectores estratégicos del mercado laboral nacional.

Pese a ello, los investigadores detectan señales de moderación. La afiliación a la Seguridad Social continúa creciendo, aunque a un ritmo inferior al observado tras la recuperación posterior a la pandemia. En los últimos trimestres, la expansión del empleo se mantiene, pero muestra síntomas de desaceleración.

Casi 190.000 empresas sostienen el sector

La estructura empresarial de la hostelería continúa siendo enorme. El informe contabiliza 189.381 empresas activas, de las cuales cerca del 89% pertenecen al ámbito de los servicios de comidas y bebidas. Además, el número de compañías sigue aumentando tanto en alojamiento como en restauración.

Este tejido empresarial tiene una enorme importancia para Andalucía, donde miles de pequeños negocios familiares dependen directamente de la actividad turística.

El empleo femenino mantiene su protagonismo

La presencia de la mujer continúa siendo una de las principales características del sector. Según el estudio, las mujeres representan el 55,1% de todos los ocupados en hostelería, con cerca de 977.000 trabajadoras frente a unos 795.000 hombres.

El crecimiento femenino ha sido especialmente intenso en los servicios de alojamiento. Durante el primer trimestre de 2026, el empleo femenino en esta actividad aumentó un 13,1% respecto al mismo periodo del año anterior, muy por encima del incremento registrado entre los hombres.

El gran desafío: faltan jóvenes para garantizar el relevo

Más allá de las cifras de empleo, el informe identifica uno de los problemas más importantes a medio plazo para el sector.

La hostelería afronta un serio reto de reemplazo generacional. Actualmente, el 63% de los trabajadores tiene más de 35 años y los grupos de mayor edad continúan ganando peso en muchas actividades.

En los servicios de alojamiento, la situación resulta especialmente llamativa. Apenas el 24% de los trabajadores tiene menos de 35 años, mientras que los empleados de entre 45 y 54 años y los mayores de 55 años siguen aumentando su presencia.

El informe destaca además una circunstancia especialmente preocupante: el empleo entre los jóvenes de 16 a 24 años en los servicios de alojamiento cayó un 25,8% interanual, reflejando las dificultades para atraer nuevas generaciones hacia estas actividades.

Los extranjeros ganan protagonismo en el sector

Otro de los fenómenos que más está transformando el mercado laboral hostelero es el crecimiento del empleo extranjero.

Los datos recopilados por Randstad Research muestran que los trabajadores extranjeros y aquellos con doble nacionalidad han pasado de representar 447.000 ocupados en 2019 a más de 723.000 en 2026, una evolución que evidencia el papel cada vez más importante de este colectivo para cubrir las necesidades de contratación del sector.

En comunidades con una elevada actividad turística como Andalucía, esta tendencia resulta especialmente visible durante las campañas estivales y los periodos de mayor afluencia de visitantes.

La contratación indefinida se consolida tras la reforma laboral

El estudio también constata el cambio estructural que ha experimentado la contratación desde la reforma laboral.

La contratación indefinida ha ganado terreno de forma muy notable, especialmente en los servicios de comidas y bebidas, donde ya representa de media el 54,9% de todos los contratos firmados durante los últimos cuatro trimestres.

Durante 2025 se registraron más de 562.000 contratos en los servicios de alojamiento y más de dos millones en los servicios de comidas y bebidas.

Andalucía encara una temporada decisiva

Con el verano en marcha y con previsiones turísticas favorables, Andalucía afronta una nueva temporada alta apoyada en un sector hostelero que sigue generando empleo y actividad económica.

No obstante, los datos reflejan que el futuro de la hostelería no dependerá únicamente de atraer turistas, sino también de resolver problemas estructurales como la falta de relevo generacional, la captación de jóvenes profesionales y la adaptación a un mercado laboral cada vez más competitivo. El sector crece, pero las señales que deja el informe apuntan a desafíos que podrían condicionar su evolución durante los próximos años.