"¡A los niños no se les pega! ¡Justicia ya!", el grito unánime desde La Granja

Las familias que han denunciado a una docente de su guardería por presunto maltrato infantil se manifiestan por las calles de su barriada para reclamar "justicia rápida"
Las familias que han denunciado a una profesora por presunto maltrato infantil reclaman justicia
Las familias que han denunciado a una profesora por presunto maltrato infantil reclaman justicia

Apenas ha transcurrido una semana desde que la dirección de la Escuela Infantil La Granja se pusiera en contacto con ellas para exponerle los hechos: habían grabado a la profesora de sus hijos de dos años en presunta actitud violenta y habían puesto los hechos en conocimiento de la Policía Nacional.

El lunes acudieron a la Comisaría, donde pudieron ver las grabaciones en las que relatan que puede verse a la docente golpeando, tirando pellizco y de los pelos a cinco de los niños. Allí testificaron y se sumaron a la denuncia original, que fue presentada por la empresa encargada de la instalación de la cámara de vídeo y realizó las grabaciones.

Un día más tarde, la profesora, que llevaba 26 años ejerciendo en el centro, fue detenida por la Policía Nacional y pasó a disposición judicial. Se negó a declarar ante el juez y fue puesta en libertad con cargos.

La noticia no hizo sino elevar la indignación de los padres, que este sábado, a las 11 de la mañana, se han manifestado por las calles de la barriada al grito de "¡A los niños no se les pega!" ¡Justicia ya!

En una manifestación muy bien arropada por familias del centro y vecinos de la barriada, han usado silbatos y lanzado consignas para exigir "justicia rápida", nos relata visiblemente emocionada María, una de las cuatro madres -una de ellas tiene mellizos, de ahí que sean cinco niños y cuatro familias las denunciantes-, ya que quieren cerrar capítulo cuando antes y que haya sentencia condenatoria. "No entendemos que ante un caso de violencia machista el juicio sea inmediato, y en este caso no".

Sus pequeños han vuelto a clase esta semana, ya que están muy agradecidas a la dirección del centro por cómo han llevado el caso, aunque le exigen que instalen cámaras de seguridad en todas las aulas, después de lo ocurrido. "Nos dejan entrar cuando queramos para ver cómo van en clase, y tampoco queremos que no venir se convierta en un descontrol para los niños. Nos han dado confianza".

"Aunque nos dejen entrar, tampoco nos quedamos tranquilas", expone la madre de otro de los niños, "por eso pedimos que se pongan cámaras en todas las aulas".

"Los niños", dicen, "están aparentemente bien. No sabemos hasta qué punto les puede afectar a su comportamiento después de por lo que han pasado".