La baliza V16 entra en escena con más mitos y bulos que certezas
A escasas semanas de que las balizas V16 pasen a ser un elemento obligatorio en los coches que circulan por España, la incertidumbre entre los conductores aumenta. Este dispositivo se convertirá a partir del 1 de enero en una herramienta clave de seguridad vial, siempre que esté debidamente homologado y conectado a la DGT 3.0. Desde la OCU recuerdan que solo los modelos certificados y conectados serán válidos, algo que muchos usuarios están teniendo en cuenta mientras aprovechan las rebajas para adquirir una baliza.
La organización ha detallado en varias ocasiones qué características debe cumplir una luz V16, entre ellas ser visible a un kilómetro, emitir luz en 360 grados, disponer de geolocalización y contar con la pertinente homologación. Además, proponen a sus socios opciones fiables que reúnen todos los requisitos legales. El aumento de su popularidad ha generado, sin embargo, dudas y numerosos bulos entre los conductores, por lo que la OCU aclara punto por punto qué es real y qué no, apoyándose también en información de la DGT.
A continuación, repasamos los 10 bulos más extendidos. El primero sostiene que estas luces permiten rastrear el coche constantemente. Falso, porque según se explica: “solo transmiten la posición cuando se activan. En cualquier caso, esta posición se transmite de forma anónima y se envía solo a la plataforma DGT 3.0”. Otro de los rumores afirma que es necesario vincular la baliza a una app o un móvil para que funcione, pero también es incorrecto, ya que “incluye en su interior todos los elementos necesarios para funcionar, como una tarjeta SIM no extraíble”.
Tampoco es cierto que haya que pagar una cuota telefónica por la conectividad, puesto que esta está incluida durante al menos 12 años: “El precio de la baliza ya incluye la conectividad por un mínimo de 12 años”. Del mismo modo, se desmiente que las luces no funcionen en zonas sin cobertura. Según la DGT, operan incluso en túneles y áreas sin señal, lo que desmonta uno de los bulos más repetidos.
Otro error frecuente es creer que estas balizas pueden sustituir al e-call integrado en algunos coches modernos. Nada más lejos: “La baliza V16 no llama a los sistemas de emergencias automática o manualmente, sino que simplemente envía su posición a la DGT”. También es falso que quien viaje al extranjero tenga que usar triángulos o que un conductor extranjero deba comprar una baliza en España, ya que la Convención de Viena permite que cada usuario utilice el sistema obligatorio en su propio país.
La OCU recuerda igualmente que no llevar la baliza no implica una sanción grave, sino una multa leve de 80 euros: “te podrán sancionar, pero con una sanción leve (80 euros de sanción)”. Las motos, por su parte, no están obligadas a llevar la luz V16, igual que antes no estaban obligadas a usar triángulos: “Las motocicletas no tienen que llevar la baliza V16”. Asimismo, no es cierto que los ocupantes deban permanecer en el vehículo durante una avería si se activa la luz: el Reglamento General de Circulación dicta que deben salir siempre que haya un lugar seguro y que “deberán permanecer en el interior del vehículo con el cinturón abrochado” solo si no existe una zona segura.
El último bulo apunta a que en curvas cerradas la baliza es más peligrosa que los triángulos porque no se ve. Pero la realidad es más compleja. Aunque el triángulo colocado a distancia podría verse mejor, colocarlo implica exponerse al tráfico, incrementando el riesgo de atropello. De hecho, si la baliza no se viera, tampoco se vería al peatón encargado de colocar el triángulo, lo que elevaría aún más el peligro.
Junto a los bulos, también existen algunas certezas que conviene recordar. La primera es que la conectividad NB-IoT es el factor que distingue un dispositivo válido de otro que no lo es, lo que explica su precio. La segunda, que cada baliza debe llevar su número de homologación, que puede no aparecer en la caja pero sí debe estar grabado en la tulipa. Y la tercera, que la luz debe ser visible a un kilómetro y emitir en 360 grados, cumpliendo los requisitos que garantizan su eficacia en situaciones de emergencia.
Con todo ello, la OCU busca que la llegada de las V16 conectadas se produzca con la mayor claridad posible, eliminando confusiones y asegurando que cada vehículo cuente con un dispositivo adecuado para reforzar la seguridad en carretera.