Andalucía, ejemplo de conciliación: casi uno de cada cuatro empleados disfruta de flexibilidad plena

La comunidad andaluza supera la media nacional en medidas laborales flexibles, según un estudio de Edenred y Savia
Una trabajadora con un portátil. | Pixabay
Una trabajadora con un portátil. | Pixabay

El último estudio de Bienestar y Salud Laboral de Edenred junto a Savia sitúa a Andalucía como una de las regiones con mayor acceso a flexibilidad total (23,9%), por delante de Galicia (22,6%) y Madrid (20,8%). Aun así, el panorama nacional revela una brecha: solo el 20% de los trabajadores en España disfruta de flexibilidad plena y el 43% no cuenta con ninguna medida, pese a que el 52,6% afirma que la flexibilidad incrementa su motivación y bienestar.

La investigación confirma un desajuste entre expectativas y realidad organizativa: la flexibilidad se percibe como herramienta estratégica para conciliación, productividad y compromiso, pero su implantación efectiva sigue limitada en gran parte del tejido empresarial.

En clave generacional, la Generación Z (18–24 años) lidera el acceso a modelos flexibles, con un 31% que declara flexibilidad total. En el extremo opuesto, los Baby Boomers (55–60 años) se ven más expuestos a esquemas tradicionales: solo un 12% dispone de flexibilidad plena y un 57% asegura no contar con ninguna medida.

Las barreras son culturales y organizativas, no tecnológicas. El informe señala como principales frenos la necesidad de presencialidad en determinadas funciones (50%) y las políticas internas de las compañías (40%), factores que condicionan la expansión del teletrabajo y la adaptación horaria incluso en puestos digitalizables.

Las diferencias territoriales son nítidas. Mientras Andalucía destaca por flexibilidad total, Castilla y León presenta un 62% de trabajadores sin ninguna medida, y el País Vasco, el 50%. Barcelona aparece entre las provincias con menor acceso y destaca por el mayor porcentaje de compañías que están empezando a reducir la flexibilidad (17,4%), un síntoma de retroceso en la implantación de modelos híbridos.

En palabras de Olga Zografou, directora de People & CSR de Edenred España, “en un contexto en el que la motivación, la conciliación y la atracción de talento son prioritarios para empresas y equipos, los datos confirman que avanzar hacia modelos más flexibles ya no es solo una cuestión de competitividad, sino también de bienestar y productividad”.

La conclusión del informe es clara: hay margen para acelerar la flexibilidad en España. Andalucía marca una senda con mayor acceso a esquemas flexibles, pero la extensión de estos modelos exige cambios culturales, políticas internas más abiertas y una gestión del trabajo basada en objetivos, si se pretende mejorar el bienestar, atraer talento y reforzar la competitividad sin dejar atrás a ningún colectivo.