Salomé Ramírez, ganadora del Desplante de la Unión, “más feliz que nunca”
Salomé Ramírez es una jerezana que baile desde pequeña, desde que encontró en su barriada de la Granja la oportunidad de compartir tardes con otras alumnas de la academia de Rafael Muñoz. Como aquello realmente era un juego, cuando pasaron algunos años y la niña seguía con sus ilusiones de ser bailaora, se apuntó a la escuela de Manuela Carpio, luego con la Chiqui de Jerez “que tanto me ha ayudado siempre”. Ahí el asunto cambió y de ser un mero entretenimiento pasó a ser una responsabilidad, hacer cada día mejor el trabajo, bailar con mayor número de recursos y defendiendo en el escenario lo mejor de su ser.
Los tablaos fueron los primeros exámenes, la Taberna Flamenca, el Lagar de Tío Parrilla… alguna peña, también los Viernes Flamenco, hasta coger las botas y marchar a Madrid “con una mano delante y otra detrás”. Poco a poco fue adquiriendo numerosos conocimientos técnicos con maestros como Antonio Canales, Alfonso Losa, Farruquito… con quien compartió incluso espectáculo, al igual que con Edu Guerrero.
Esta jerezana de 1990 tenía claro que quería ser bailaora, compartiéndolo a su vez con su formación universitaria como Trabajadora Social. En los últimos meses recorre España con Yerai Cortés, el guitarrista revelación que ha teñido de contemporaneidad la música flamenca, “cantando y tocando palmas, no bailando” pero no duda que es una de las experiencias de su vida.
El pasado sábado participó en la final del 64ª Festival Internacional de Cante de Las Minas de la Unión, que en su concurso valora a lo mejor de las distintas disciplinas como la del cante, ganando la prestigiosa Lámpara Minera Gregorio Moya, el de instrumentación con El Filón, para José Carlos Esteban-Hanza Fernández, y en el baile con el Desplante, para Salomé Ramírez. “Lo primero que pensé fue en mis padres, siempre me apoyaron”, ha comentado para este medio. No es un premio que valore en lo económico, “es más la exposición, que te conozcan, y justo antes de que presente mi espectáculo en solitario en el Teatro Real en noviembre”. Reconoce que “estoy viviendo en una nube, no me esperaba esta reacción de tantos amigos y compañeros dándome la enhorabuena, estoy más feliz que nunca”.