Portadas de papel

La Peña Tío José de Paula reconoce a Luis El Zambo con la Insignia de Oro

 La alcaldesa y Eugenia Martínez de Irujo, junto a Luis El Zambo. | JG
La alcaldesa y Eugenia Martínez de Irujo, junto a Luis El Zambo. | JG

Uno de los grandes cantaores de Jerez en la actualidad es Luis Fernández Soto, nacido en septiembre de 1949 en el barrio de Santiago, dedicando su vida a la venta del pescado hasta que a finales de los 90 irrumpió con fuerzas en el arte jondo de forma profesional y exitosa.

El Zambo, patriarca de una casa gitana, es santo y seña del cante por bulerías a compás, rítmico en la soleá y con un gusto exquisito en los fandangos, sin olvidar su profundo quejío en la seguiriya. Lleva unos treinta años llevando su singularidad cantaora por los mejores escenarios, sobre todo, de España y Europa. Es admirado por los grandes aficionados y le siguen una legión de jóvenes por donde quiera que pase. 

El pasado sábado, 21 de marzo, a mediodía, la Peña Tío José de Paula, que preside su hermano Joaquín y a la que le une una histórica relación desde su fundación, le impuso el mayor de los reconocimientos que concede la entidad, la Insignia de Oro. Luis se mostró agradecido y con una emoción palpable, sobre todo por compartir tan señalando día con todas sus hijas, familiares y artistas que no se perdieron la cita. 

La Alcaldesa de Jerez, María José García Pelayo, afirmó que "el cante de Luis cura el alma", agradeciendo a su vez que "lleve el nombre de la ciudad por todo el mundo". Otra de las que no se perdieron el encuentro fue la Duquesa de Montoro, Eugenia Martínez de Irujo, que disfrutó de la fiesta posterior hasta entrada la noche con artistas como Fernando Soto, Luis Perdigueros, Luis Peña, Luis Amaya o el protagonista de la velada, unido siempre a sus hermanos Enrique y Joaquín, así como sus sobrinos Abraham y Rafael del Zambo. Estos últimos, aperturaron la fiesta desde el escenario, con la extraordinaria guitarra de José Gálvez, y las palmas de Rafa, Curro de Joaquina, Ali de la Tota y Luis de Rebeco. 

Desde Salamanca hasta Algeciras llegaron aficionados, así como de las peñas hermanas de Terremoto o La Bulería. Luis se expresó tanto desde el atril, donde además se escucharon unos preciosos versos de Enrique Gallardo Monje, así como cantando por bulerías, como mejor puede hacerlo. Seguro será una de esas jornadas que quedarán en las páginas doradas de la peña y en las paredes de la misma como una foto inolvidable.