Portadas de papel

“Hay gritos un día sí y otro también”: los sanitarios de Jerez no pueden más

 Un momento de la concentración este martes en el centro de salud de La Granja | Viva
Un momento de la concentración este martes en el centro de salud de La Granja | Viva

Enésima concentración de los profesionales sanitarios por las agresiones al personal de los centros de salud. Este martes ha sido a las puertas de las instalaciones de atención primaria de La Granja, donde profesionales sanitarios han secundado la protesta convocada por CSIF para denunciar estos comportamientos violentos y reclamar medidas preventivas.

A esta nueva acción, que llega después de los tres episodios de agresión verbal registrados en este centro y en el de Montealegre han acudido trabajadores del centro y representantes del Sindicato Médico, CCOO y UGT

  1. “Los gritos también son una agresión”
  2. CSIF reclama la vuelta de los vigilantes de seguridad en los centros de salud
  3. Denuncian una respuesta basada en las estadísticas
  4. “El plan de agresiones del SAS está más orientado al después que al antes”
  5. Llamamiento a denunciar todas las agresiones, también las verbales

Lo más grave de todo, según alerta CSIF, es que este tipo de situaciones estén comenzando a “normalizarse” entre los propios trabajadores debido a su frecuencia, algo que consideran especialmente preocupante.

“Los gritos también son una agresión”

De hecho, los representantes sindicales consideran que las agresiones verbales se hayan convertido en una constante en el día a día de los centros de salud.

“Estamos llegando a un punto en el que los propios profesionales dicen ‘otra vez lo mismo. Se está normalizando algo que no se puede normalizar”, apunta Miriam Naranjo, representante de CSIF en Atención Primaria en Jerez. Y a las pruebas se remite. Como ha narrado, en la misma tarde de ayer se produjo un nuevo incidente en el que un usuario protagonizó un episodio de gritos y amenazas, un comportamiento que ya es tan habitual que ni siquiera los propios trabajadores se inmutan.

“Hay gritos un día sí y otro también. Pero los gritos en sí ya son una agresión. Cualquier trabajador tiene derecho a desarrollar su labor en un entorno seguro”, subrayaron.

CSIF reclama la vuelta de los vigilantes de seguridad en los centros de salud

Una de las principales reivindicaciones del sindicato es la recuperación de los vigilantes de seguridad en los centros de salud que dejaron de contar con este servicio tras la pandemia.

“En cada Comité de Seguridad y Salud solicitamos que haya un vigilante en cada centro de salud. Lo llevamos reclamando desde hace años y no hemos obtenido respuesta”, denunciaron.

Actualmente, según los datos que maneja la central sindical, únicamente algunos centros de salud del área de Jerez cuentan con seguridad privada permanente debido a los antecedentes de incidentes registrados.

Denuncian una respuesta basada en las estadísticas

CSIF considera que la Administración sanitaria actúa únicamente cuando las agresiones alcanzan determinados niveles estadísticos y critica que las agresiones verbales no tengan el mismo peso que las físicas a la hora de adoptar medidas.

“Da la sensación de que tiene que producirse una agresión grave o varias incidencias para que se adopten decisiones. La prevención debería estar por delante de la reacción”, sostienen.

Una falta de actuaciones que, según denuncian, no se da solo de cara a estos conflictos, sino en el funcionamiento diario del centro de salud. “Si entras dentro hay unos cables sueltos entre las mesas de los compañeros. Está denunciado y se han mandado fotos y seguimos esperando. Con las agresiones pasa lo mismo”.

“El plan de agresiones del SAS está más orientado al después que al antes”

El sindicato también cuestiona la eficacia preventiva de las medidas actuales contempladas en el Plan de Prevención y Atención frente a Agresiones del Servicio Andaluz de Salud (SAS), que recoge asistencia psicológica, asesoramiento jurídico y acompañamiento para los profesionales afectados. El problema es que está enfocado cuando la agresión ya se ha consumado.

“Hay apoyo cuando ocurre el incidente, pero lo fundamental es evitar que suceda. Tenemos que trabajar mucho más en la prevención”, señalaron.

Frente a ello, CSIF tiene claro que la presencia de personal de seguridad en los centros sanitarios contribuiría a reducir significativamente el riesgo de incidentes y serviría como elemento disuasorio frente a comportamientos violentos.

Llamamiento a denunciar todas las agresiones, también las verbales

Otro de los mensajes lanzados a modo de llamamiento es la importancia de que los profesionales sanitarios denuncien cualquier episodio de agresión, incluso cuando se trate de insultos, amenazas o gritos y el usuario no llegue a las manos.

Y es que desde el sindicato reconocen que muchas incidencias no llegan a registrarse porque los trabajadores las consideran ya parte de su rutina laboral.

“Ese es precisamente el problema. No podemos permitir que las agresiones verbales se vean como algo normal o inevitable. Hay que denunciarlas para que exista constancia real de lo que está ocurriendo”, concluyeron.