Cambio de planes en un edificio histórico de Jerez: de apartamentos turísticos a viviendas y comercios
El empresario jerezano Francisco Zuasti impulsa la rehabilitación integral del edificio situado en el número 14 de la calle Medina, en pleno centro histórico de Jerez. El inmueble, una construcción del siglo XIX con alto valor patrimonial, será destinado finalmente a uso residencial y comercial, dejando atrás el proyecto inicial que contemplaba la creación de apartamentos turísticos accesibles.
La actuación supondrá la recuperación de una de las fincas más singulares de esta zona del casco histórico y permitirá incorporar nuevas viviendas y espacios para la actividad económica en una de las calles con mayor valor patrimonial de la ciudad.
- Dos locales comerciales y hasta cuatro viviendas en el centro histórico de Jerez
- La restauración de la fachada comenzará en los próximos meses
- Un edificio histórico construido en 1865
- La protección urbanística obliga a conservar los elementos patrimoniales
- Una nueva inversión para revitalizar el casco histórico
Dos locales comerciales y hasta cuatro viviendas en el centro histórico de Jerez
El nuevo proyecto prevé la habilitación de dos amplios locales comerciales en la planta baja, con accesos independientes desde las calles Medina, Évora y Bodegas.
En la planta superior se contempla la construcción de tres o cuatro viviendas de gran tamaño, una distribución que todavía se encuentra en fase de definición. La configuración del inmueble, que cuenta con dos plantas y azotea, abre además la posibilidad de desarrollar viviendas tipo dúplex.
La restauración de la fachada comenzará en los próximos meses
La intervención se desarrollará en varias fases. La primera de ellas estará centrada en la restauración exterior del edificio, especialmente de su fachada principal, cuyo estado de conservación hace necesaria una actuación urgente.
La previsión es que las obras puedan comenzar en un plazo aproximado de dos o tres meses, una vez obtenidas las correspondientes licencias municipales. Los promotores confían en que la tramitación pueda acogerse a un procedimiento de urgencia debido al deterioro que presenta actualmente el inmueble.
La segunda fase abordará la redistribución interior de los espacios para adaptarlos al nuevo uso residencial y comercial.
Un edificio histórico construido en 1865
La finca fue levantada en 1865 por el arquitecto José de la Coba y constituye uno de los ejemplos destacados de la arquitectura civil neoclásica de Jerez.
Su fachada mantiene las características esenciales de este estilo arquitectónico, aunque incorpora elementos ornamentales propios de una etapa más avanzada. Entre ellos destacan los cierros curvos situados en los extremos de la fachada y las ménsulas decorativas con forma de atlantes que sustentan el balcón corrido central.
Estos elementos confieren al inmueble una personalidad singular dentro del conjunto arquitectónico del centro histórico jerezano.
La protección urbanística obliga a conservar los elementos patrimoniales
La rehabilitación deberá ajustarse a las determinaciones establecidas por el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que protege los elementos arquitectónicos más relevantes del edificio.
La normativa obliga a conservar la estructura resistente, la apariencia exterior del inmueble y los espacios comunes de circulación, incluyendo las escaleras principales, los patios estructurantes y sus galerías.
Asimismo, deberán mantenerse visibles los elementos decorativos originales y las estructuras con interés histórico o arquitectónico. Aunque se permite reorganizar la distribución interior de las viviendas, no podrán alterarse los espacios configurados por techos de especial valor artístico o unitario.
Una nueva inversión para revitalizar el casco histórico
La recuperación de este edificio supone una nueva apuesta por la rehabilitación del patrimonio urbano de Jerez y por la revitalización residencial del centro histórico.
El proyecto combina la conservación de un inmueble emblemático del siglo XIX con la incorporación de nuevos usos residenciales y comerciales, contribuyendo a dinamizar una de las zonas con mayor riqueza patrimonial de la ciudad.