De la finca del Olivillo al distrito Macarena
Una agrupación de Sevilla rescata para el culto un crucificado de Paco Pinto inspirado en el Cristo de la Defensión de Jerez
El Grupo de Fieles de Nuestra Señora de Salud y Esperanza, radicado en el distrito Macarena de Sevilla, ha incorporado recientemente a su patrimonio un crucificado realizado por el escultor jerezano Francisco Pinto Berraquero en 1954. Se trata de una de las réplicas que el artista realizó del Cristo de la Defensión, pero la primera a la que se va a rendir culto público en la capital hispalense.
“Nosotros no buscábamos al Cristo de la Defensión, sino a un crucificado. La casualidad nos llevó a esta imagen y vimos la posibilidad de rescatarla. Podríamos haber encargado una pieza de nueva factura, pero nos pareció que el Cristo tenía una unción extraordinaria y ni siquiera preguntamos de dónde venía”, explica Cristóbal Manuel Calvo, que es el presidente de esta asociación.
Las únicas “líneas rojas” que se marcó el colectivo a la hora de adquirir a la imagen eran “que no hubiera procesionado nunca y que tampoco hubiera estado expuesta en un escaparate”, unos requisitos que en este caso se cumplían.
Pero la obra de Paco Pinto –a la que en Sevilla se rendirá culto bajo la advocación de Santísimo Cristo Salvador– arrastra una larga historia. Según el último anuario editado por la Hermandad de la Defensión, esta imagen fue encargada por el agricultor jerezano José Pérez-Luna García para la capilla de su finca El Olivillo.
A partir de su fallecimiento, en 1994, la imagen va pasando de generación en generación y si bien inicialmente conserva su emplazamiento original llega un momento en el que los herederos venden la finca, sobre el año 2008, trasladándose entonces a otro domicilio particular.
Lo cierto es que la imagen ha calado rápidamente entre el millar largo de miembros de la asociación, despertando la curiosidad de jerezanos residentes en Sevilla que se han reencontrado de algún modo con “un referente de su ciudad”. Tanto es así que el hijo de Paco Pinto ha pasado estos días por el local de este colectivo para conocer la obra de su padre.
“La acogida excepcional ha sido. He visto lágrimas en mucha gente, y en el momento en el que a una persona se le cae una lágrima delante del Cristo, es que la imagen ya está cumpliendo con su objetivo”, explica Cristóbal Manuel Calvo.
El presidente de este grupo de fieles no encuentra “polémica” en el hecho de que el crucificado comparta las trazas del que se venera en la iglesia de Capuchinos, mostrando además su “respeto” hacia la cofradía del Martes Santo. “El Cristo de la Defensión es único, solo hay uno. En Sevilla, a esta imagen la llamamos Cristo Salvador, y la hemos acogido como titular y con un cariño inmenso”, añade.
La agrupación nació en 2010 en el entorno de la parroquia de Nuestra Señora de la Salud, en el distrito Macarena, muy cerca del Hospital del mismo nombre y en un entorno con “una realidad social complicada y diversa”. “Nacimos para tratar de dar respuesta a esas necesidades y nuevas realidades y poco a poco fuimos creciendo”, recuerda Cristóbal Manuel Calvo. De momento, la parroquia no la ha admitido en su seno, si bien sus miembros participan regularmente en sus grupos. Cuenta con otras imágenes titulares, como Nuestro Padre Jesús de la Piedad y Nuestra Señora de Salud y Esperanza, ambas realizadas por el escultor Ramón Martín en 2012 y 2010, respectivamente.
Desde hace justamente una semana ha incorporado al Santísimo Cristo Salvador, el antiguo ‘Cristo del Olivillo’ que Paco Pinto talló por encargo de José Pérez-Luna García inspirándose en el Cristo de la Defensión del escultor valenciano José Esteve Bonet.