Pelayo avala el desarrollo de los suelos de la antigua fábrica de botellas
Destaca que se podría construir “un número de viviendas muy importante” y muchas de ellas "a precio asequible"
La alcaldesa, María José García-Pelayo, mostró este jueves su respaldo a la intención de Saint-Gobain de desarrollar un ambicioso proyecto inmobiliario en los terrenos de la antigua fábrica de botellas, admitiendo que la compañía le ha venido trasladando esa intención desde el inicio de su mandato.
Según García-Pelayo, la multinacional ha puesto en su conocimiento la idea de que su plan contempla la construcción de “un número de viviendas muy importante”, entre las cuales se incluiría “un porcentaje también importante de viviendas a precios asequibles”.
La alcaldesa no ofreció más detalles sobre el proyecto, pero insistió en la idea de que al menos ahora “se está trabajando” en recuperar esos suelos y que “parece que todo va bien”, dado que “parece que se ha reactivado el interés” por “poner en valor esta parcela” y construir viviendas sobre ella”.
En cualquier caso hablamos de una “apuesta importante” por recuperar una superficie bruta de casi 130.000 metros cuadrados, de los cuales 41.742 metros cuadrados son edificables. De hecho, el PGOU en vigor permite la construcción de un máximo de 842 viviendas, de las que alrededor de 262 tendrían que ser de protección oficial.
García-Pelayo entiende por tanto que estamos ante una operación “importante” a la que merece la pena dar “un margen de confianza”, a la espera de que “se confirmen todas las expectativas” que Saint-Gobain tiene sobre estos suelos.
La compañía ha reconocido estos días el inicio de trabajos preparatorios en el inmueble, incluyendo estudios técnicos para la futura demolición de las construcciones existentes, como paso previo al desarrollo urbanístico que pudiera llevarse a cabo.
Según la multinacional, estas acciones se enmarcan en las conversaciones que Saint-Gobain mantiene con potenciales interesados en impulsar este proyecto.
La expropiación del suelo es inviable
La alcaldesa rechazó la posibilidad de impulsar un proceso de expropiación o venta forzosa de la parcela, que es lo que se propuso recientemente desde el PSOE.
“El PSOE ya intentó esta operación, pero se echaron atrás porque cuando vieron el valor catastral del suelo se dieron cuenta de que al Ayuntamiento le iba a resultar imposible pagar el justiprecio. ¿Se les ha olvidado eso? Nosotros seguiremos a lo nuestro, a convertir la chatarra en algo productivo”, añadió.