Portadas de papel

Los nuevos propietarios de la finca derruida en la Cruz Vieja inician su recuperación

Han comenzado a apuntalar y consolidar los restos del edificio como paso previo a su rehabilitación

 Trabajos de apuntalamiento de los restos de la finca de la calle Zarza, en la Cruz Vieja. | Viva Jerez.
Trabajos de apuntalamiento de los restos de la finca de la calle Zarza, en la Cruz Vieja. | Viva Jerez.

Los nuevos propietarios de la finca de la calle Zarza que se desplomó parcialmente el pasado mes de marzo han iniciado ya los trabajos de apuntalamiento y consolidación de los restos del edificio como paso previo a su rehabilitación, un proceso para el que disponen de un plazo de un año, según informa el Ayuntamiento.

Según ha explicado la delegada municipal de Urbanismo, Belén de la Cuadra, el primer objetivo pasa por “asegurar el edificio”, para de este modo “poder acceder a su interior” con idea de que los arquitectos de la empresa puedan supervisar la finca “con todas las garantías de seguridad” y de este modo valoren “el estado real del inmueble” y determinen “la finalidad que le darán al mismo”.

De la Cuadra destaca la “pronta reacción” de los nuevos propietarios de la finca, que de hecho “ya están dando cumplimiento a las medidas de seguridad” dictadas desde la Delegación municipal de Urbanismo.

Hay que recordar a este respecto que “ante la falta de respuesta” de los anteriores propietarios, el Ayuntamiento declaró meses atrás la situación legal de ruina urbanística de la finca, lo que supuso su inclusión en el Registro Municipal de Solares y Edificaciones Ruinosas, archivándose también el expediente de concesión de licencia que se venía tramitando.

Los nuevos propietarios han sido informados “en todo momento” de la situación legal de la finca, habiendo mantenido varios encuentros con los técnicos de Urbanismo.

Para Belén de la Cuadra, los trabajos que ahora comienzan suponen por tanto “un primer paso importante para la recuperación y rehabilitación completa de este céntrico inmueble”, que además está catalogado en el PGOU como de Interés Genérico, lo que implicará “poner en valor el patrimonio arquitectónico y eliminar un punto negro de una zona muy popular y transitada”, como es el entorno de la Cruz Vieja.

La delegada municipal de Urbanismo asegura que “el Gobierno no ha dejado de trabajar en este asunto” desde que se produjo el desplome de la fachada y la primera crujía del edificio, estableciendo en primera instancia un “contacto permanente” con los anteriores propietarios y poniendo al día a los nuevos titulares de la situación en la que se encontraba la finca, así como de los compromisos pendientes de ejecución y de los pasos que había que dar para propiciar su recuperación y puesta en uso.