El caché
Se confunde gasto con inversión. Lo de los Cursos de Verano lo es, una inversión, en favor de la proyección cultural y académica de Jerez
Sopla el levante demagógico por Jerez a cuenta de lo que Vicente Vallés ha cobrado por dar la conferencia inaugural de los Cursos de Verano organizados por la UCA, la UNIA y el Ayuntamiento: 14.914,16 euros, IVA incluido, pone el contrato, en concepto de caché y gastos totales de los viajes.
“Es un escándalo”, lo resume el PSOE, que habla de “despilfarro”, de mal uso del dinero público, sin especificar, de inicio, que lo paga FCC Aqualia, no el Ayuntamiento, y sin entrar en otras consideraciones, como que la ciudad cuente por primera vez en su historia con una convocatoria de este tipo y que elija a un profesional de prestigio para inaugurarlas.
Por esa regla de tres, si se empeña, no tardará en encontrar más ejemplos de “despilfarro” en lo que queda de mandato municipal, incluso de los ocho años de gobierno socialista: ¿acaso queda alguien libre de pecado?
Es lo que suele ocurrir cuando se confunde gasto con inversión. Lo de los Cursos de Verano lo es, una inversión, en favor de la proyección cultural y académica de la ciudad. Y como toda inversión, no deja de ser una apuesta que el tiempo juzgará acertada o errónea, pero que, de momento, aspira a trascender, y lo hace de la mano de dos universidades con experiencia en la materia.
Entiendo asimismo que la elección de Vicente Vallés para inaugurar el Curso es un aliciente, promocional o accesorio si lo desean, pero con entidad suficiente como para establecer ciertas aspiraciones. No sólo estamos ante un profesional de reconocida trayectoria pública, y al frente de uno de los informativos más vistos del país, sino ante un periodista con estilo propio, de los que prefieren explicar antes que contar las noticias, y eso me parece fundamental en los tiempos que corren.
Desconozco si su caché se corresponde con el de otros compañeros a su nivel de reconocimiento y popularidad para este tipo de actos; o si la organización habrá tragado saliva al conocer el precio, o si está habituada a estos emolumentos. En realidad, la pregunta que hay que hacerse es si el acto valía esos 14.914,16 euros.
Personalmente, creo que no; primero, porque su conferencia -exageradamente breve- estuvo encorsetada ante una cuestión -la cultura en los informativos- que sólo se prestaba a banalidades; y segundo porque, como se demostró en el coloquio, el Vallés interesante es el que se somete a las preguntas y nos sigue explicando lo que ocurre ahí fuera. Con ese caché, nos quedamos con ganas de más.