Portadas de papel

La zona rural urge un estudio del río para reducir sus crecidas

 La zona de Las Pachecas, con la crecida del río. |  Jiménez
La zona de Las Pachecas, con la crecida del río. | Jiménez

lluvias torrenciales, de cien litros en un día. Ha sido menos agua, pero constante, y han sido días de mucha incertidumbre y de nervios”, relata Alejandro López, alcalde de La Barca: “El miedo lo tienes en el cuerpo, porque no sabes lo que va a ocurrir”, apostilla. Lo hace, no sólo pensando en todo lo vivido, sino también en el futuro, porque aunque se apunte a periodos cíclicos, todos tienen en mente un fenómeno que altera esas estadísticas: el cambio climático.

La incertidumbre, por tanto, va a permanecer ahí, motivo por el que desde la zona rural ponen el acento en determinadas cuestiones que pueden ayudar a aliviar estas situaciones en el futuro. En este sentido, la vuelta a la normalidad del Jerez rural se mueve ahora mismo en dos vertientes: de un lado, las ayudas para afrontar la reconstrucción de casas, campos e infraestructuras; del otro, la evaluación del río, la política de desembalses, unida a la obra del trasvase desde el pantano de Bornos al de Guadalcacín, y el crecimiento de viviendas irregulares en la zona inundable del Guadalete.

El espacio El templete, de 7 TV Jerez, abordaba estas cuestiones de la mano de algunos de sus protagonistas, los representantes de los vecinos de la zona rural, y en la mayor parte de los casos eran bastante coincidentes, salvo, por ejemplo, en el tipo de daños padecidos en cada zona. El alcalde de La Barca, por ejemplo, señalaba al impacto en la zona agrícola, en muchos huertos familiares y parcelas sembradas de hortalizas. Pero también al puente chico, que ahora mismo está “totalmente destruido, así como los paseos peatonales junto al río”.

En El Torno, su alcalde, Javier Fuentes, apunta igualmente a los daños en la zona agrícola, pero también en el complejo deportivo, donde la riada se ha llevado todo el césped artificial. En La Ina, su delegado, Carlos Vidal, señala al tema de la carretera CA-311o, seriamente dañada, y que aunque no les ha dejado incomunicados, les obliga ahora a dar un rodeo enorme para llegar a Jerez, así como a la inversa. Mientras que en El Portal, como apunta su delegada, María Mairena, los daños se centran en las 109 viviendas inundadas.

Todos, de la mano del Ayuntamiento, están siguiendo las instrucciones para acceder a las diferentes ayudas públicas con las que hacer frente a las pérdidas acumuladas, pero insisten en mirar más allá. Y esa mirada se dirige a los pantanos y al problema de las viviendas en la zona inundable, que no tiene tanto que ver con la situación irregular de las mismas, como con la imposibilidad de incrementar el parque de vivienda en suelo urbanizable.

El río

Otro de los debates abiertos durante las últimas semanas apuntan al estado del cauce del río Guadalete, sobre todo con perspectiva de futuro, y pasa por reclamar más limpieza, ya que la llevada a cabo hasta ahora les resulta insuficiente. “En nuestra zona lo solicitamos y hubo un proceso de limpieza en el que se quitaron árboles secos”, señala el alcalde de La Barca, que, por otro lado, recuerda que “en los años 80, las dos canteras que había dragaban el río. No sé si ahora mismo técnicamente eso se puede hacer, si está permitido”, por lo que invita a los técnicos de la Junta a evaluar la situación y las medidas que habría que aplicar.  

Carlos Vidal, delegado de La Ina, también afirma haber visto actuaciones y tareas de limpieza. De hecho, el río  se desbordaba a una cota más baja, aunque es partidario a su vez de que “se estude técnicamente y ver si habría que invertir más en el río”.

Por su parte, Javier Fuentes, alcalde de El Torno, asegura que en los años que lleva al frente de la ELA, “ni veinte años atrás, no he visto todavía ni una máquina limpiando el río. No sé si algún vecino lo habrá visto, pero yo no”. Y entiende que es necesario, porque “cuando llega esa agua, la propia maleza y los troncos empiezan a formar una balsa que perjudica al cauce del río”.

Desde El Portal, María Mairena, se hace eco de los testimonios de los vecinos de más edad, que insisten en que el río tenía antes más profunidad, cuando se dragaba, hasta que quedó prohibido, por lo que invita a estimar esta opción de cara al futuro.

Embalses

Con respecto a la situación de los embalses, todos coinciden en respaldar el proyecto del trasvase de agua desde el pantano de Bornos hasta el de Guadalcacín, para reducir el riesgo de crecida del Guadalete, de manera que el agua que en esta ocasión ha ido al río, vaya a otro embalse de más capacidad y no se pierda. “Creo que es una obra importante, sobre todo pensando en años de sequía, y hay que hacerla”, manifiesta rotundo Alejandro López, quien respalda a su vez la política de desembalses llevada a cabo por los técnicos de la Junta. “Es muy fácil ver el partido desde la grada, pero hay que apoyar a los técnicos, que hacen sus mediciones, sin olvidar el impacto de los arroyos”. El alcalde de El Torno incide en este sentido en trabajar con más previsión, sobre todo  después de ver que el pantano de Guadalcacín ha llegado al 95%. “Nuestro temor, de hecho, es que Guadalcacín terminara soltando más agua”; lo mismo que pensaban desde El Portal, mientras que, Carlos Vidal, por su parte, también se decanta por apoyar una obra que “minimizaría” las inundaciones, aunque admite que es una cuestión “complicada”, ya que todo depende de las circunstancias del momento.

En lo que coinciden todos es en señalar la “falta de viviendas en la zona rural”. “Es una demanda histórica”, subraya el alcalde de La Barca, que también admite la complejidad de la situación ante el aumento de viviendas irregulares. “Ese fenómeno sigue en aumento, pero es por la falta de vivienda”.

Javier Fuentes señala que “yo quiero hacer viviendas en mi pueblo, pero todo son pegas por parte de la administración, y si la gente ve que no le damos solución, se coge un trozo de tierra y se hace su casa donde sea”, expone. “Yo sigo pidiendo ayuda para que en mi pueblo se puedan hacer más viviendas”.

Control y vigilancia”, pide Carlos Vidal desde La Ina. “No queda otra”, al menos, mientras las administraciones dan una solución a esta realidad”, que no se asoma a corto plazo.

Ecologistas no ve prioritario el trasvase

Ecologistas en Acción Jerez insiste en que la reducción del riesgo de inundaciones en la ribera del Guadalete no puede limitarse a la gestión de la emergencia, sino que requiere planificación, conocimiento del funcionamiento del río y una ordenación del territorio que sitúe en el centro la protección de las personas y del medio rural.    En su evaluación apuntan a que el riesgo se ha visto agravado por “décadas de ocupación” de zonas inundables, la reducción de la llanura de inundación y la alteración de cauces y riberas.  

En este sentido, advierten de que en este tipo de situaciones suelen reaparecer propuestas basadas en grandes infraestructuras hidráulicas, en velada alusión a la demandada obra del trasvase desde el pantano de Bornos al de Guadalcacín. Sin embargo, señalan que la experiencia acumulada en distintas cuencas demuestra que “estas actuaciones no resuelven el problema de fondo y, en muchos casos, trasladan el riesgo aguas abajo y disminuyen la capacidad natural del sistema fluvial para amortiguar las avenidas”.

El colectivo defiende la necesidad de recuperar y respetar los espacios donde el río  se ha desbordado históricamente, “avanzar en su restauración para mejorar su capacidad de laminación, eliminar obstáculos que dificultan el paso del agua en las zonas inundables y afrontar el problema de las parcelaciones ilegales”, que incrementan la exposición al riesgo de quienes residen en estos entornos. En el capítulo de obstáculos, por cierto, recuerdan que a principios de enero denunciaban el “gran riesgo del efecto tapón” del puente de Estella del Marqués para las crecidas del Salado de Caulina. El tiempo les ha dado la razón.