El temporal da un día de tregua antes de afrontar la recta final
El sol asomó este domingo tímidamente a primera hora, después de un sábado lluvioso y apagado, como si ondeara una bandera blanca en señal de tregua. Así lo percibió la propia ciudadanía, que aprovechó para pasear en familia por las avenidas e, incluso, para acercarse a algunas zonas accesibles a comprobar el estado del cauce del Guadalete tras la crecida de récord vivida el pasado viernes, y hasta Estella para asomarse al arroyo Salado, que también ha mantenido en vilo a la población de la ELA todo el fin de semana.
Más que tregua fue respiro. También para algunas familias desalojadas, que por la mañana, en la zona de La Corta, aprovechaban para acceder a sus viviendas a comprobar cómo se encontraban, así como para recoger ropa y enseres.
Lo cierto es que Jerez puede decir que ha superado la prueba, aunque en este caso ni siquiera haya tenido que enfrentarse a la misma, debido al desarrollo de las circunstancias de una forma más favorable a las previstas. Es decir, ni el sábado hubo que lamentar inundaciones en el Jerez urbano, ya que las alcantarillas soportaron bien las lluvias del día y las labores preventivas dieron resultado, ni tampoco el aislamiento de siete mil vecinos de la zona rural por la crecida del Arroyo Salado a su paso por Estella, pese a que estuvo al límite de conseguirlo.
Así, lo celebraba el propio alcalde de la ELA, Ricardo Sánchez, que en un mensaje a sus vecinos a través de sus redes sociales exponía: “Compartimos excelentes noticias sobre el estado del Arroyo: el nivel del caudal ha bajado considerablemente. Existe ya una gran distancia de seguridad en el paso del agua bajo el puente de la carretera A-2003”.
Pese a la mejoría, la persistencia de las lluvias para los próximos días invita a no bajar la guardia, y la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, confirmaba que la ciudad mantendrá hasta el martes el protocolo de actuación preventivo ante posibles inundaciones en el casco urbano y, de manera especial, en las zonas con cota más baja, ya que “gran parte de los colectores ya están saturados de agua por las abundantes lluvias de las últimas semanas y la situación del Río Guadalete”.
“Esperemos que, como afortunadamente ocurrió este sábado, no se llegue a producir esta situación, pero como estamos convencidos de que la anticipación es fundamental hemos decidido mantener este protocolo preventivo”, explicaba ayer. El sábado, a pesar de la lluvia caída, apenas hubo que contabilizar incidencias, ya que el sistema pudo desaguar bien, actuando los operarios rápidamente para solventarlo en los puntos más críticos, como fueron la rotonda del Balneario, la avenida de la Universidad, Santo Tomas de Aquino, Torremelgarejo y la avenida Reina Sofía.
No obstante, la previsión de Aemet hace que persista la amenaza de que en toda la ciudad puedan darse casos de que, si llueve mucho, el agua pueda rebosar y, de forma más importante, en las siete zonas de cota más baja definidas por los técnicos: las calles William Shakespeare y Ramón y Cajal; Avenida Puertas del Sur (desde Fundación Laboral hasta Rotonda Balneario); Santo Tomás de Aquino; La Liberación; Cerrofruto; Los Pitufos y Polígono El Portal.
“Es posible que, como el sábado, no se llegue a esta situación, pero tenemos que estar preparados”, apuntaba la alcaldesa, quien incidió en que los operarios de limpieza revisarán en todo momento el alcantarillado para evitar cualquier taponamiento motivado por hojas u otros elemento.