“Hay una sociedad que no necesita. No hay que quedarse en el sofá una vez que llega la jubilación”
Para matricularte en el Aula de Mayores de la UCA en el Campus de Jerez sólo debes cumplir un requisito: tener más de 55 años. No son necesarios estudios previos, sólo la inquietud por seguir aprendiendo y obtener una graduación universitaria basada, fundamentalmente, en conocimientos humanísticos. Durante cinco años adquieren los mismos derechos que cualquier otro alumno de la Universidad de Cádiz, aunque sin sus mismas obligaciones. El curso arranca en noviembre y concluye en mayo, con dos horas de clase vespertina tres días a la semana.
Ha transcurrido ya casi un cuarto de siglo desde su puesta en marcha en Jerez y en torno a la misma no tardó en surgir una Asociación del Aula de Mayores, propiciada por los integrantes de su primera promoción con el objetivo de seguir dando continuidad a su vínculo universitario y complementando con conferencias y actividades culturales las materias dadas en clase.
Se cumplen ahora veinte años y lo hacen comprometidos con un nuevo programa de actividades en el que han puesto el acento en los valores humanos, y que sirve asimismo como hito para la celebración de su aniversario.
“Los fines de nuestra asociación son los mismos que los de la Universidad para el Aula”, explica el presidente de la Asociación, Juan Martín: “Posibilitar la formación universitaria y la promoción cultural de los mayores, la integración de las personas mayores en el contexto sociocultural, promocionar la comunicación intergeneracional, la incorporación y el uso de tecnologías digitales, y tener un lugar de encuentro donde el alumnado comparta e intercambie nuevas experiencias culturales”.
Para ello, cuentan con un programa con el que están contribuyendo a conocer las instituciones; el patrimonio, la historia y el entorno local; el crecimiento personal; y el fomento de los valores, en torno al cual este año han creado un proyecto de voluntariado para ofrecer su colaboración a ONG de Jerez.
Su agenda, de la que participan sus más de 200 socios, está repleta de conferencias, visitas guiadas, excursiones, viajes al extranjero, a los que contribuyen con una cuota anual de 20 euros, más las subvenciones a las que consiguen acceder para desarrollar sus actividades. Ahora están centrados en la celebración de su 20 aniversario, que tendrá lugar este 20 de marzo con un almuerzo en el Restaurante Antonio, en el que, dentro de su filosofía en defensa de los valores, incluirá un homenaje a Pepe Castillo, exdirector del Colegio Las Granjas.
“Entró en el 2009, ha sido presidente, vicepresidente y actualmente sigue ligado a nosotros como vocal. Pero no se lo damos porque está volcado -relata Martín-, porque hay mucha gente que está trabajando por nosotros, sino por los valores que él transmite. Es un hombre de paz, cualquier problema busca el lado positivo y el lado de consenso, siempre está ayudando. Esta crispación que hay ahora mismo en el ambiente es el antítesis de él”.
Para ser miembro de la Asociación sólo hay que cumplir uno de los dos requisitos establecidos en los estatutos: estar matriculado en el Aula de Mayores o haber obtenido el título. En este sentido, quienes se han graduado adquieren la condición de “egresados” de la UCA, aunque ahora mismo están intentando recuperar una de las ventajas que suponía formar parte del colectivo: “Hace un par de años podíamos entrar de oyentes en las asignaturas que te gustaban”, cuenta Charo Montalvo, vicepresidenta de la Asociación, “pero han cambiado de vicerrectora y lo ha desautorizado porque al no estar matriculados no nos cubre un seguro, aunque sí lo hace el seguro de la Asociación. Y es una pena, porque se está desperdiciando la oportunidad de que podamos seguir formándonos y asistiendo a las clases magistrales, en vez de tener que irnos a casa. Estamos luchando para que se pueda arreglar eso”.
De hecho, es una de las razones de ser de este colectivo: “Si no hubiera Asociación terminas quinto y te tienes que ir para tu casa. Gracias a la asociación se pueden beneficiar de las actividades”, expone Montalvo.
“Con nuestra edad -apostilla Martín- hay muchas personas que dejan de trabajar y tienen un vacío en sus vidas. Esto es una actividad que les enriquece, socializan, sacamos a las personas mayores de sus casas para que sigan aportando a la sociedad. Gente que descubre que hay vida más allá de la jubilación. Además, que las personas mayores tenemos mucho que aportar. Hay una sociedad que nos necesita. Por eso animo a no quedarse en el sofá. Ya tendréis tiempo para quedaros en el sofá”.