Portadas de papel

El Sábado Santo completa el pleno de cofradías en la Carrera Oficial

El buen tiempo acompaña al Cristo de las Almas, La Mortaja, Santa Marta y La Piedad, última hermandad en hacer estación de penitencia en la Catedral

La Piedad. |  DL
La Piedad. | DL

Jerez recuperó el Sábado Santo procesional hace apenas tres años, pero ya parece una jornada plenamente consolidada, hasta el punto de que la Hermandad de Humildad y Paciencia quiso sumarse a ella hace apenas unos meses.

La Sagrada Mortaja. |  DL
La Sagrada Mortaja. | DL

La meteorología ha acompañado a las cuatro cofradías que hacen estación de penitencia a la Catedral, completando un pleno al que únicamente le resta la guinda del Domingo de Resurrección. 

La Hermandad de Santa Marta ha sido la primera en iniciar su recorrido, desde su capilla del barrio de San Mateo, a las 15:45 horas, pasando por la renovada plaza del Mercado en busca de Cabezas y la plaza Belén, para, una vez allí, propiciar el encuentro con las Hermanas de la Cruz.

Santa Marta. |  DL
Santa Marta. | DL

Tras su paso de misterio ha regresado este año la Banda de Cornetas y Tambores de la Caridad, una formación durante mucho tiempo vinculada a la Hermandad de Santa Marta, mientras que se mantiene como capataz Jesús Sánchez Lineros. En el paso de palio de la Virgen del Patrocinio —acompañado por la Banda de Música del Rosario, de El Cuervo— se ha estrenado Eduardo Salazar.

La cofradía trata de recuperarse del bache de estos últimos meses, que propició incluso un adelanto del proceso electoral y una completa renovación de su junta de gobierno.

El Cristo de las Almas. | DL
El Cristo de las Almas. | DL

La Piedad y la Sacramental de Santiago salieron a la calle al filo de las 17.40 horas y de manera prácticamente simultánea. El segundo caso es singular, dado que no estamos ante una hermandad de penitencia propiamente dicha, sino ante una corporación concebida para rendir culto al Santísimo Sacramento, que procesiona con otro de sus titulares, el Cristo de las Almas, y sin hábito nazareno.

El cortejo de La Piedad. |  DL
El cortejo de La Piedad. | DL

El crucificado es una obra atribuida a Diego Roldán que procesiona sobre un canasto que perteneció a la Hermandad de Loreto y que data del año 1885, siendo de este modo el más antiguo de la Semana Santa de Jerez. Su capataz es José Luis Lobato y está acompañado por la Banda de Cornetas y Tambores de la Asociación Musical Ruiz-Mateos, de Rota.

Mientras el Cristo de las Almas toma por Oliva hacia la plaza de San Juan y Chancillería, la Hermandad de la Piedad empieza a bajar por Taxdirt en busca de Santiago, si bien esta cofradía luce en mayor medida cuando se hace presente en el centro de la ciudad.

En su cortejo figuran representaciones de la mayoría de los hábitos nazarenos que han procesionado estos días por las calles de Jerez, así como las representaciones oficiales del Ayuntamiento y del Obispado, que arropan de este modo al Santo Entierro de Cristo, acompañado por la Banda de Música Maestro Agripino Lozano, de San Fernando, que le ofrece un repertorio solemne y plagado de marchas jerezanas.

El paso de palio de la Virgen de la Piedad es una de las grandes joyas de la Semana Santa andaluza. No extraña, por tanto, que a su alrededor se arremolinen cofrades llegados de distintos puntos de la geografía andaluza. Detrás suena la Banda de Música del Nazareno, de Rota, con un repertorio clásico en el que no falta la marcha que Parrilla de Jerez dedicó a esta dolorosa. Paco Monje y Manuel Jesús Elena son los capataces de ambos pasos.

En el cortejo se integra también el pequeño paso alegórico del Triunfo de la Cruz sobre la Muerte, una pieza histórica de la Hermandad de la Piedad que muestra a un esqueleto de marfil del siglo XVIII, sentado sobre una roca, compungido por su derrota ante la cruz, en un adelanto de la Resurrección.

La Hermandad de la Mortaja es la última en sumarse a esta jornada procesional. Lo hace a las cinco de la tarde desde la iglesia de Capuchinos, muy cerca, por tanto, de la Carrera Oficial. El único paso de la cofradía impresiona por sus enormes dimensiones, pero también por el dramatismo de su grupo escultórico.

Eduardo Biedma es el capataz de este conjunto, al que el año pasado se incorporó, con acierto, el acompañamiento de la Banda de Música de La Albaida del Aljarafe, que interpreta marchas fúnebres que se alternan con el canto vocal de la coral A Sei Voci, de Los Palacios.