La reforma del cementerio municipal ya abarca el 20% del recinto
El PSOE se hizo eco la pasada semana de las quejas trasladadas por familiares y usuarios acerca del “preocupante estado de conservación y mantenimiento del camposanto jerezano”, lo que le llevó a reclamar la redacción de un plan de actuación integral para reparar, mejorar y conservar las instalaciones del Cementerio Nuestra Señora de la Merced. Ese plan, de hecho, existe y ya se está ejecutando, según el delegado municipal de Servicios Públicos, Jaime Espinar, que ha lamentado que los socialistas “nos reclamen lo que a ellos les reclamaron y no hicieron”.
En este sentido, una de las principales reclamaciones trasladadas por el PSOE al Gobierno local, el mal estado que presentan las estructuras de los nichos en diferentes cuarteles, ya se está atendiendo. Según Espinar, el Ayuntamiento ya ha intervenido en un 20% de esos cuarteles y se va a seguir avanzando en función de las prioridades que se han marcado dentro del propio plan.
Intervenciones que se han hecho necesarias después de que el camposanto municipal haya cumplido 90 años desde que se proyectó, allá por mediados de los años 30 del pasado siglo, hasta el punto de que se acaba de renovar la cartelería original instalada desde su apertura.
“Ya hemos intervenido en la entrada del Cementerio, así como en el adecentamiento del vallado exterior e interior, y se ha procedido a la sustitución de 700 osarios”, enumera el delegado municipal, quien subraya que “está todo planificado y se está actuando en atención a lo que se encuentra en peor estado”.
Del mismo modo, el plan contempla una serie de mejoras de cara a la ampliación del camposanto, tanto en el levantamiento de nuevos cuarteles para ir incorporando nuevos nichos, como en la creación de nuevos espacios, entre los que se encuentra un bosque de recuerdos y un columbario familiar.
Frente a estas intervenciones, Espinar no ha perdido la ocasión de comparar esta situación con la que el Gobierno local dice haberse encontrado a mediados de 2023, “con los contenedores amarillos rotos apilados junto al cementerio o la reutilización de césped artificial de campos de fútbol municipales para intentar adecentar algunos espacios”, en lo que considera “una falta de respeto”, sobre todo porque en algunas zonas “no se habían preocupado ni de quitar los puntos de penalti de los trozos de césped reutilizados”.