La proliferación de bulos se convierte en un problema añadido
De hecho, la propia alcaldesa, María José García-Pelayo, acostumbra ya a comparecer junto a un rótulo con la fecha concreta de cada intervención para evitar que a través de las redes sociales se compartan vídeos antiguos. Este sábado, el teniente de alcaldesa de Servicios Públicos, Jaime Espinar, advertía de la necesidad de “informar con responsabilidad” y de “no generar alarma innecesaria” entre la población.
Todo ello después de que a lo largo del día se compartieran a través de las redes sociales imágenes del residencial Calipso -en Puertas del Sur- totalmente anegado, unas estampas que en modo alguno se correspondían con la realidad.
Espinar también se vio obligado a aclarar que el agua de consumo humano sigue siendo “potable”, asegurando al mismo tiempo que “no hay ninguna previsión de que deje de serlo”. Tampoco era cierto que las aguas de la Laguna de Torrox fueran a llegar en ningún momento a la barriada de La Liberación y mucho menos que algún organismo público hubiera pedido a la población que no se utilizaran las lavadoras ni los lavavajillas o que se recomendase que las duchas fuesen “rápidas”.
“Entendemos la preocupación, pero difundir rumores solo genera más angustia”, aseveró Jaime Espinar, que aprovechó para insistir en pedir a la ciudadanía que “confíe únicamente en información oficial y que, ante cualquier duda, consulte los canales del Ayuntamiento y de los servicios de emergencia”.
“Estamos en alerta, trabajando sobre el terreno y con los vecinos. No alarmar también es cuidar”, concluyó.
En algunos casos son los propios vecinos quienes desmienten determinados bulos, como el que este pasado sábado aseguraba que la zona de La Liberación se encontraba inundada. En concreto, algunos vecinos compartieron vídeos reales en los que se podía comprobar que en esta barriada y en todo su entorno no se había registrado ninguna incidencia destacable relacionada con las lluvias de estos últimos días, siendo perfectamente transitable, a diferencia de lo que ocurrió hace poco más de un año, cuando sí se registraron anegaciones de calles.