¿Un plan de lluvia para la Feria?

En algunas casetas han colocado plásticos por si las lluvias hacen de las suyas | Viva
“Nadie o casi nadie repara en la posibilidad de que llueva, pero en Jerez hemos tenido ferias de mucha agua...”

En estos días previos a la mejor Feria del mundo nos han asaltado de manera casi sorpresiva y a la vez insistentes, partes meteorológicos de diversas fuentes avisando de la llegada de la lluvia. Y al ir apareciendo estas noticias, nuestros queridos grupos de ‘wasap’ me han recordado a lo que leo en los días previos a la Semana Santa, como si de una ‘cuaresma feriante’ se tratara. Frases como “Dios mío, qué tragedia”, “No me creo aún esos partes… hay que esperar”, “Vaya mala suerte tenemos…”, “To el año esperando para esto”, …o el incontestable “Que no cunda el pánico, vamos a calmarnos”, reflejaba el nerviosismo de los feriantes y las feriantas en estos días previos a una de las semanas grandes del año.

Porque es verdad que cuando se acercan estas fechas nadie o casi nadie repara en la posibilidad de que llueva. A veces creo que ni los mismos caseteros. Y eso que hemos tenido ferias de mucha agua. Yo recuerdo trabajando en una caseta, casi tener que cerrar porque un caño de agua caía directamente sobre el cuadro eléctrico. O las estampas del año pasado con algunos feriantes incluso montados a caballo refugiándose en las casetas, por no hablar de aquel mes de mayo del maldito año 2020, el año del Covid, donde se vieron fotos con el parque González Hontoria completamente inundado, lo que sirvió a los más imaginativos para llenar las redes de ‘memes’ de gentes nadando o en barca vestidos de corto o de flamenca. Nunca sabremos que hubiera sido de aquella Feria si se hubiera celebrado.

Hay a quien le encanta la lluvia. Yo la veo tan necesaria como incómoda. No me gusta, ni viviría en Galicia todo el año como algunos vehementemente defienden. El agua es tan incompatible con la Feria como con las cofradías. La afea, la entristece, un paseo de caballos para que luzca, además de otras cosas que no vienen al caso, necesita del sol y de la luz. Y una copa de fino fría también necesita más de una ‘mijita’ de calor que de un día fresco y desagradable. Lo siento, pero yo prefiero pasar en la Feria unas horas de calor a mediodía, secándome el sudor si es necesario, y tener luego una tarde fresca, a tenerme que mojar y abrigarme paseando por el Real. Seré así de raro.

Dicho lo cual, si la Feria necesita algún año hacer una especie de ‘plan de lluvia’ que nadie nos lo encargue a los cofrades, porque ya hemos demostrado más de una vez que no se nos da muy bien ese asunto. O como ya escribí en otra ocasión: los planes de lluvia son los padres. Abríguense y disfruten.