Las personas en situación vulnerable que viven con animales podrán contar con 'Mejores Amigos’
El Ayuntamiento de Jerez ha firmado un convenio para adherirse al programa ‘Mejores Amigos’, una iniciativa nacional promovida por la Fundación para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales (FAADA), la Fundación Alicia Alcocer Koplowitz y Nestlé España, S.A. El objetivo principal es brindar apoyo integral a personas en situación de vulnerabilidad que conviven con animales, mejorando la atención social y facilitando recursos específicos.
La rúbrica del acuerdo fue realizada por la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, junto a Alicia Alcocer Koplowitz, presidenta de su fundación homónima, Carla Cornella Mirambell, presidenta de FAADA, y Elisenda Saperas Vilches, representante de Purina y Nestlé España. Este pacto refuerza la colaboración entre administraciones, organizaciones sociales y empresas en pro del bienestar social y animal.
Entre los objetivos del programa ‘Mejores Amigos’ figuran la asesoría y acompañamiento a los servicios sociales para gestionar casos de personas con animales. Se proporcionan herramientas y formación a profesionales de ámbitos sociales que atienden a colectivos vulnerables con vínculos con animales. Además, se incluye acompañamiento técnico y legal, así como protocolos específicos para facilitar el acceso de estas personas a recursos residenciales. Otro beneficiario fundamental es el animal, que recibe asistencia veterinaria gratuita siempre que se acredite una situación de vulnerabilidad.
Este programa está dirigido especialmente a personas usuarias de los servicios sociales en condiciones precarias, tales como situaciones de sinhogarismo, violencia de género, infraviviendas o personas mayores que conviven con animales de compañía, entre ellos perros, gatos y hurones. También se involucra a los profesionales que trabajan en el entorno social para garantizar una atención holística.
Visibilidad y apoyo al vínculo entre personas y animales en vulnerabilidad
‘Mejores Amigos’ nace de la necesidad de dar visibilidad y reconocimiento al vínculo entre personas en situación vulnerable y sus animales, ofreciendo los recursos y conocimientos necesarios para gestionar correctamente estos casos. La vertiente social del programa atiende actualmente más de 1.500 solicitudes anuales relacionadas con esta realidad.
En los últimos seis años, esta iniciativa ha acompañado más de 400 casos de personas sin techo con sus animales en Cataluña. Destaca también la colaboración con la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), que ha permitido publicar estudios que evidencian cómo los animales aportan apoyo social y familiar esencial, consolidándose como parte de un nuevo modelo de familia multiespecie.
El impacto del programa ha facilitado la firma de un convenio con el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, que amplía el alcance del asesoramiento a equipos de servicios sociales municipales de toda España. Este apoyo técnico es fundamental para superar las barreras discriminatorias que enfrentan las familias vulnerables que conviven con animales.
Contexto social y retos de convivencia con animales en situación de vulnerabilidad
En España, el 26,5% de la población está en riesgo de pobreza o exclusión social, según datos recientes del Informe AROPE 2023. A la vez, un 43% de los hogares convive con algún tipo de animal de compañía, según el Informe AEDPAC 2023, destacando la importancia de garantizar el bienestar tanto de las personas como de sus animales.
La realidad social enfrenta casos dramáticos donde la presencia de un animal intensifica la dificultad para acceder a recursos habitacionales o servicios sociales. Existen personas que duermen en la calle debido a la doble discriminación que sufren al estar acompañadas de sus animales. Igualmente, mujeres víctimas de violencia machista a menudo no abandonan sus hogares por no disponer de un lugar donde alojarse junto a sus animales.
Además, ancianos que viven solos consideran a sus animales como única familia, y otras personas en situaciones precarias llegan a racionar sus limitados recursos para cubrir las necesidades básicas de sus mascotas. Aunque no existen datos oficiales, se constata que una parte importante de los colectivos en situación vulnerable conviven con animales cuyo bienestar puede estar comprometido por falta de alimentación o atención veterinaria.