La ocupación hotelera llegó al 97,45% el sábado y hubo lleno técnico todo el puente
Pelayo subraya las mejoras en seguridad y limpieza, y valora subir las multas por orinar en la calle. La hostelería pide más control en las barras de la vía pública
La primera foto fija que viene a ratificar el impacto de las zambombas durante el pasado puente festivo la ha aportado la patronal hotelera, Horeca, que habla de “lleno técnico” entre el viernes y el domingo, ya que en las tres jornadas se superó el 90% de ocupación en la ciudad. El viernes fue del 90,06%, el sábado se llegó al 97,45% y el domingo al 93,40%. Datos que contrastan con el resto de la provincia, en el que se situó durante el puente en una media del 77,6%.
El único “pero” que Antonio de María, presidente de Horeca, pone a los resultados es que este año el puente cayera en fin de semana, lo que ha hecho que se pierdan más de días de hospedaje en la ciudad, pero el balance no puede ser más positivo por su parte.
Desde el Ayuntamiento insisten en aguardar a la finalización de las fiestas para hacer un balance con más profundidad y detalle, aunque insisten en que se siguen retocando algunos aspectos de la organización de los servicios públicos en función de cómo acaba el fin de semana. La alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, resaltaba ayer, en todo caso, la ausencia de incidencias reseñables e intervenciones “fuera de lo normal”.
En lo que sí abundó la alcaldesa fue en las mejoras incorporadas este año a la celebración de las zambombas, con mención especial a la limpieza, la seguridad y la ausencia de megafonía en las actuaciones desarrolladas en calles y plazas. En el caso de la limpieza destacó que el servicio “está respondiendo adecuadamente”, y destacó asimismo que algunas hermandades y peñas también están colaborando con la limpieza de la zona en la que han celebrado sus zambombas.“Una vez que acaben las fiestas tendremos que ir viendo qué se nos va quedando por el camino y en qué hay margen de mejora de cara al año próximo”.
A este respecto se refirió a las micciones en la vía pública y a las botellonas, tras la acumulación de denuncias puestas por la Policía local, dejando la puerta abierta a incrementar las sanciones correspondientes como medida disuasoria.
Tampoco eludió la alcaldesa el otro asunto de debate durante los últimos días: la instalación de barras en la vía pública, en especial tras las quejas elevadas desde la Asociación de Hostelería Jerez. Sobre este asunto, Pelayo señaló que “habrá que asumir y habrá que plantearse qué decisiones se toman” de cara al año próximo.
El presidente de los hosteleros, Alfredo Carrasco, volvió a referirse ayer a este mismo asunto, incidiendo asimismo en la necesidad de incrementar los controles sanitarios sobre este tipo de barras autorizadas en la vía pública. “Apoyamos que este tipo de fiestas se hagan en la calle, porque entendemos que le viene bien a todos y es algo que gusta al ciudadano, a los visitantes, pero lógicamente debe de haber unas medidas y un control más importante. Lo que no nos podemos encontrar es 12 horas o 14 horas de barras con veladores, mesas, sillas, con poco control, y sirviendo como si fuera cualquier bar o restaurante”.
Por encima de esta cuestión, Carrasco no ocultó que el puente Jerez ha sido “una gran fiesta” y “extraordinario” para el sector, ya que ha habido muchísima gente y se está viviendo un “repunte importante” este año, unido a las comidas de empresas y amigos, que no faltan.