Portadas de papel

Ocho de cada diez docentes alertan del aumento de agresiones de alumnos a maestros

Un estudio provincial de Ustea alerta del deterioro del clima en las aulas y del aumento de la conflictividad en los centros públicos 

 Imagen de archivo de una rueda de prensa de Ustea Cádiz. | Viva
Imagen de archivo de una rueda de prensa de Ustea Cádiz. | Viva

Los últimos datos difundidos por USTEA y la organización estatal STES colocan a la provincia de Cádiz en el centro del debate sobre el malestar docente. El motivo: un macroestudio estatal que retrata un empeoramiento continuado del ambiente en los centros públicos.

El trabajo, elaborado a partir de miles de encuestas a profesorado de enseñanzas públicas no universitarias de todo el Estado, se realizó durante el mes de noviembre de 2025. Y en Cádiz los números apuntan a un escenario cada vez más difícil para dar clase con normalidad.

Las cifras provinciales se mueven muy cerca de la media estatal, pero con matices que encienden las alarmas: más conflictividad, más presión diaria y una sensación de desprotección que se extiende por las aulas.

  1. Qué revela el macroestudio en Cádiz
  2. Agresiones y tensión en las aulas
  3. Ratios y burocracia al límite
  4. Desvalorización, salarios y falta de apoyo
  5. Alerta por el relevo docente

Qué revela el macroestudio en Cádiz

USTEA y STES han presentado los resultados provinciales del macroestudio sobre las causas del malestar docente, con un mensaje claro: el clima de convivencia en la escuela pública se está deteriorando de forma progresiva.

En Cádiz, el 85,64 % del profesorado encuestado define el ambiente de trabajo en el aula como conflictivo y/o complicado. Es un dato por encima del promedio estatal, situado en el 82,62 %, y refuerza la idea de una tendencia que no se frena.

Agresiones y tensión en las aulas

Uno de los apartados que más preocupación concentra es el de las agresiones vinculadas al alumnado. En la provincia, el 82,45 % del profesorado afirma percibir un incremento de las agresiones verbales y, en algunos casos, físicas. A nivel estatal, la cifra es muy similar: 83,15 %.

El malestar no se limita a lo que sucede dentro del aula con el alumnado. Según el estudio, el 73,94 % del profesorado en Cádiz está de acuerdo con que también aumentan las agresiones verbales y/o físicas por parte de las familias, frente al 76,66 % de media estatal.

Desde USTEA se ha advertido del impacto directo en la salud laboral: “Queremos enseñar sin tener que tolerar insolencias, desconsideraciones u ofensas, y sin sentirnos desprotegidos ante situaciones de conflicto cada vez más habituales”.

La organización sindical ha insistido además en el desgaste acumulado: “la normalización de estas conductas está generando un desgaste profesional insostenible y un aumento preocupante de las bajas laborales”.

Ratios y burocracia al límite

El estudio también pone el foco en los factores estructurales que complican el día a día. En Cádiz, el 94,15 % del profesorado se muestra en desacuerdo con que las ratios actuales permitan atender bien a un alumnado cada vez más diverso. En el conjunto del Estado, la cifra es del 91,83 %.

A esto se suma una carga administrativa que muchos docentes consideran inasumible. El 94,68 % del profesorado gaditano describe la burocracia como asfixiante y dañina para su labor, un dato muy próximo al estatal (95,74 %).

El sindicato ha resumido el problema con una advertencia directa: “La burocracia también está devorando en Cádiz el tiempo que debería destinarse a enseñar, preparar clases y acompañar al alumnado”.

El resultado, según los datos del macroestudio, es un profesorado con menos margen para la planificación, el seguimiento individual y la atención a conflictos que, además, van en aumento.

Desvalorización, salarios y falta de apoyo

La sensación de falta de reconocimiento aparece con fuerza en los resultados. En Cádiz, el 48,40 % del profesorado cree que las familias no valoran su trabajo, ligeramente por encima del dato estatal (46,26 %).

La percepción de desamparo institucional es todavía mayor: el 92,55 % afirma que la Administración no respalda lo suficiente su labor, frente al 85,83 % de media estatal. Es un indicador que, según las organizaciones, alimenta la tensión y la desmotivación en los centros.

En el plano económico, la comparación también es contundente. El 91,49 % del profesorado en Cádiz considera que el salario no se ha actualizado de forma suficiente conforme al IPC, un porcentaje prácticamente idéntico al estatal (91,89 %).

Además, el 87,23 % sostiene que el salario docente actual no es adecuado, en línea con el promedio estatal (88,34 %). Un bloque de cifras que refuerza la idea de malestar sostenido.

Alerta por el relevo docente

El deterioro global también se refleja en cómo se percibe la propia profesión. En Cádiz, solo el 45,21 % del profesorado califica su trabajo como digno, por debajo del dato estatal, que alcanza el 56,60 %.

Durante la presentación, USTEA ha avisado de que, si no llegan medidas urgentes para mejorar condiciones laborales, salariales y de convivencia, el sistema educativo público puede enfrentarse a un problema serio: escasez de profesorado, especialmente en Secundaria y Formación Profesional.