Portadas de papel

El ‘nuevo’ Resucitado se bendice el domingo y saldrá desde San Miguel

 El futuro grupo de la Sagrada Resurrección de Jerez reproducirá el original de Luis Ortega Bru. | Viva Jerez.
El futuro grupo de la Sagrada Resurrección de Jerez reproducirá el original de Luis Ortega Bru. | Viva Jerez.

La Hermandad del Resucitado bendice este próximo domingo a su nueva imagen titular, realizada por Rubén Fernández Parra a imagen y semejanza de la que Luis Ortega Bru dejó sin concluir a finales de los años 50 y que se encuentra en el museo que San Roque dedicó a su memoria.

La bendición de la imagen se llevará a cabo en la parroquia de San Dionisio, en el transcurso de una solemne eucaristía que comenzará a las 13.00 horas y que oficiará el obispo de Asidonia-Jerez, José Rico Pavés. Posteriormente, el Resucitado quedará expuesto en ceremonia extraordinaria de veneración.

En paralelo, la hermandad ha anunciado que el próximo Domingo de Resurrección procesionará desde la parroquia de San Miguel y no desde la Catedral, que era lo que venía siendo habitual.

A la hora de adoptar esta determinación se ha tenido en cuenta la “notable complejidad organizativa” que entrañaba coordinar la procesión con la celebración del pontifical propio de esta solemnidad, estudiándose “con detenimiento distintas alternativas de cara al futuro”.

Además, de manera “excepcional”, la imagen de Cristo Resucitado procesionará sobre el paso de Nuestro Padre Jesús de la Salud en sus Tres Caídas, que ha sido cedido para la ocasión por la hermandad con sede en la iglesia de San Lucas.

Conviene recordar a este respecto que la Hermandad de las Tres Caídas saldrá el Miércoles Santo desde San Miguel ante la imposibilidad de hacerlo desde su templo debido a las obras de rehabilitación que se están acometiendo en la manzana comprendida entre las plazas de Belén y San Lucas.

Pero ahí no quedan las novedades que presentará este año la Hermandad del Resucitado, que en cabildo reciente adoptó la determinación de eliminar de su hábito nazareno el antifaz, ya que se considera un elemento propio del penitente que acompaña a Cristo en su Pasión que expresa exteriormente “conversión, recogimiento y expiación”.

“En este sentido, el antifaz, como signo de anonimato y ocultación del rostro, remite al camino interior del arrepentimiento y a la humildad del pecador que se reconoce necesitado de misericordia”, explica la hermandad.

Por el contrario, la procesión cloriosa del Domingo de Resurrección “no celebra la culpa ni el silencio penitencial, sino la victoria de Cristo sobre la muerte, fundamento de la fe cristiana”.

Desde esta clave, “el rostro descubierto adquiere un profundo valor simbólico, teológico y catequético: el cristiano resucitado con Cristo no se oculta, sino que da la cara, proclama con su presencia que la muerte ha sido vencida y que la fe se anuncia con gozo y con luz”.

Por tanto, “mantener una prenda históricamente vinculada al ámbito penitencial en una celebración gloriosa puede inducir a una lectura equívoca del signo y oscurecer el mensaje pascual que se quiere anunciar”.

Una vez concluida la Semana Santa se abrirá un proceso de estudio y reflexión mediante la creación de una comisión compuesta por hermanos de la corporación que tendrá como finalidad profundizar, desde criterios teológicos, litúrgicos, históricos y pastorales, en el diseño de un hábito propio para la procesión gloriosa, fruto de un estudio riguroso y bien fundamentado.