Portadas de papel

Miguel Pérez: “El acuerdo con Mercosur es muy perjudicial para el campo de la provincia”

El ganado extensivo, los cereales, el arroz y el azúcar, los más perjudicados. El aceite de oliva y el vino son los únicos beneficiarios, y aún con dudas

 Miguel Pérez, secretario general de COAG Cádiz.  - Jiménez
Miguel Pérez, secretario general de COAG Cádiz. - Jiménez

El pasado fin de semana se firmó en Paraguay el acuerdo para el libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur, un bloque de países que incluye Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.

No son buenas noticias para los agricultores y ganaderos de la provincia. Así lo afirmaba ayer Miguel Pérez, secretario provincial de COAG, en el espacio Viva 7 de 7 TV Jerez: “El acuerdo es muy perjudicial para la provincia”; en especial para el ganado extensivo, los cereales, el arroz y el azúcar, que si no teníamos bastante con el cierre temporal de la azucarera de Jerez, pues vamos a incrementar las importaciones de azúcar  hacia Europa”.

Sólo hay dos productos, de mucho peso en la provincia, que, “se supone”, saldrían beneficiados con el acuerdo: el aceite de oliva y el vino. “Pero no está claro -advertía Pérez-, porque son mercados con escaso poder adquisitivo,  no hay clase media”, que es la principal demandante.

No sólo eso, el líder de COAG Cádiz, señala que “posiblemente lo que tengamos sea un efecto rebote”; es decir, que allí se puedan hacer inversiones muy importantes, sobre todo en aceite de oliva, mediante cultivo súper intensivo, y se propongan a corto o medio plazo exportar hacia Europa aceite de oliva, y eso supone también una amenaza para productos estrella que tenemos nosotros en la provincia”.

Pero además se da una circunstancia de competencia desleal que es la que preocupa a las organizaciones agrarias. “Podemos entender que geopolíticamente y económicamente a Europa le convenga abrir un espacio con Mercosur, porque Europa tiene que defenderse y tiene que ser exportadora y abrir espacios nuevos”, pero “lo que no podemos entender es que puedan producir alimentos en unas condiciones que aquí se prohíben. Nosotros, los agricultores, estamos dispuestos a competir, pero con las mismas reglas. No comprendemos cómo Europa puede actuar de una forma tan hipócrita. Lo que le exige a los suyos en aras de la salud y del medio ambiente, no se exige para las importaciones de Mercosur”.