Portadas de papel

Luto en la guitarra flamenca de Jerez: muere Miguel Salado a los 44 años

 Miguel Salado durante una de sus actuaciones con la guitarra flamenca. |  María Chaves
Miguel Salado durante una de sus actuaciones con la guitarra flamenca. | María Chaves

Miguel Salado ha fallecido en la mañana de este jueves, 11 de junio, en su casa de El Puerto de Santa María. Es sin duda una de las noticias más trágicas a las que se ha enfrentado el flamenco en sus últimos tiempos, pues la pérdida de Miguel, con tan solo 44 años, deja a toda una generación en la máxima tristeza por el cariño que sembró desde sus inicios. 

Nació en 1981 en Jerez de la Frontera, en Princi Jerez, muy cerquita de la barriada de La Asunción. El apellido Lara y Peña, por parte paterna, lo acerca a la Plazuela, al mataero, al flamenco como forma de vida. Siendo un niño cogió por primera vez una guitarra gracias a un amigo que vivía en su mismo bloque, puerta con puerta, llamado como él. Ahí empezó a jugar con un instrumento que se convertiría en una extremidad más de su cuerpo años más tarde, una vez que toma los primeros conocimientos con su primo Alfonso y, sobre todo, en el momento de su Primera Comunión, cuando su tío le regala una sonanta.

Fue autodidacta y formó parte de un coro rociero donde tocaba sevillanas, ahí lo escuchó Juan Moneo El Torta, de casualidad, y lo subió a una actuación para sorpresa de sus padres que no eran conscientes de que Miguel ya era capaz de tanto. Decidió tomar algunas clases posteriormente con Carbonero, Antonio Jero, Balao, Fernando Moreno… para acabar haciendo suyo un rinconcito de la casa de Parrilla de Jerez, quien lo acogió durante cuatro años para enseñarle los secretos del toque flamenco y tantos otros fueras del escenarios. El Nano de Jerez comenzó a llevárselo a Sevilla, también Enrique El Zambo, con quien se paseó de fiesta en fiesta.

A partir de ahí, Miguel Salado se consolidó paulatinamente como una primera figura del toque de Jerez llegando a acompañar a la flor y nata de una época como Manuel Moneo, a quién acompañó hasta sus últimas actuaciones, Pansequito, igualmente, Aurora Vargas, María Vargas, Luis El Zambo, Vicente Soto o José Mercé, así como otros de su generación como Jesús Méndez, José Mijita, David Carpio o el propio Miguel Poveda.

También estuvo atento a las nuevas generaciones, bien acompañándolos como a José Berenjeno o El Purili, así como destacada fue su faceta como docente, primero Online y luego presencial. Participó en el disco Nueva Frontera del Cante de Jerez (BBK, 2008) junto a otras guitarras como las de Manuel Valencia, Juan Manuel Moneo y Pepe del Morao, con muchos de los de su generación que también coincidían en el Tablao Bereber.

Luto en la guitarra flamenca por la muerte de Miguel Salado a los 44 años. | María Chaves
Luto en la guitarra flamenca por la muerte de Miguel Salado a los 44 años. | María Chaves

A nivel de influencias, siempre aseguró que “de cualquier persona se aprende algo, hasta del que acaba de llegar”, pero sin duda su toque era la esencia de la escuela jerezana más reciente con Cepero, a quien tantas veces arropó en sus conciertos, Periquín, Moraíto o el mencionado Parrilla. Preparaba su primer disco en solitario, allá por 2023, cuando le llegó la fatal noticia de la enfermedad que finalmente se lo llevó al cielo del arte. Justo después de publicar las alegrías Bahía de Cai, en el inicio del verano de ese año, la vida le cambió luchando hasta el final con un espíritu esperanzador, una sonrisa y el amor más sincero a su familia y compañeros. Así, decía sentirse muy querido y así se le recordará siempre.