Lara Núñez, desde Dubái: "No vivimos con pánico, pero hay detonaciones cada momento”
Lara Núñez nació en Madrid, pero le gusta decir que creció en Jerez, a donde llegó a los diez años junto a su familia después de que su padre fuese designado para inaugurar y dirigir Hipercor. Alumna del Colegio Jesús-María El Cuco, forjó allí sus primeras amistades. Muchas de ellas llevan varios días enviándole mensajes cariñosos y de ánimo a raíz del inicio de la guerra en Irán: reside desde hace quince años en Emiratos Árabes Unidos, uno de los países hacia los que se ha dirigido la represalia iraní. Una experiencia que ha vivido todo desde su domicilio en Dubái en primera persona.
El Gobierno mandó un mensaje de alerta a los móviles de toda la ciudadanía sobre la una y media de la madrugada del pasado sábado. Para entonces Lara ya estaba despierta: “En el cielo había detonaciones por todos lados y no paró hasta las 9 de la mañana”. Fueron los peores momentos, según nos relataba anoche desde su casa. Desde entonces se han producido continuos lanzamientos de misiles y drones. “Todos han sido interceptados. Más de 800 desde el sábado pasado. Se oyen las explosiones a cada momento, aunque nos sentimos muy protegidos”, destaca, e incluso les han animado a hacer “vida normal”, con determinadas precauciones: “Notas que hay menos gente en la calle, menos tráfico, y el Gobierno nos recomienda estar en casa, en espacios cerrados, movernos poco, pero intentando hacer vida normal, sin alejarte de casa”. Los colegios, por ejemplo, sólo dan enseñanza on line, los trabajos de oficina se ha aconsejado que se hagan desde casa, pero los restaurantes están abiertos.
“Gracias a Dios estamos bien, pero todo esto nos ha pillado por sorpresa. Jamás hubiésemos pensado que nos atacase otro país. Jamás he vivido la más mínima sensación de estar rodeada de una zona de conflictos, sino de sentirnos protegidos”, describe Lara Núñez como reflejo de las sensaciones que comparte durante estos días con sus amigos en Dubái. “Esto ha sido siempre el paraíso de la seguridad, hemos vivido siempre con la sensación de estar dentro de una burbuja. Te sientes intocable, por eso ha sido un shock muy fuerte. Emiratos ha sido siempre un país líder en saber como estabilizar las situaciones de conflicto, es el país del arte de las relaciones públicas para llevarse bien con todo el mundo, y te encuentras con que te atacan con misiles desde Irán”.
Lara es consultora de desarrollo de negocios y estrategia, vive con sus dos gatos y ha aprovechado para seguir adelante con su trabajo desde casa, aunque con las cortinas echadas, puesto que les han aconsejado que se sitúen lejos de las ventanas. “Seguimos todas las recomendaciones que nos hace el Gobierno, que está gestionando la situación de forma extraordinaria, con total transparencia informativa, dando detalles de dónde se están produciendo los ataques, actualizando las directrices a diario”, explica.
“No estoy en pánico, pero hay detonaciones en todo momento, sobre todo el sábado por la noche. Vivo muy cerca de La Palmera, donde hubo dos impactos, no de misiles, pero sí de trozos que caen aleatoramiente cuando los destruyen”, y eso acrecienta una inquietud por una situación frente a la que “nadie sabe lo que va a pasar”.
El día de ayer transcurrió de forma más tranquila, incluso aprovechó para ir al gimnasio, “para despejarme un poco y hablar con la pandilla, porque cuando estás en casa por la noche y escuchas detonaciones, no es agradable. La noche del sábado fue muy fea. Anoche fue más tranquila. Escuchas aviones, pero pocas explosiones. Esta mañana ha habido dos impactos importantes, y en cuanto confirman lo ocurrido lo comunica el gobierno, para que no haya desinformación”.
En este sentido, a un lado la incertidumbre por lo que puede ocurrir los próximos días, la sensación es la de una ciudadanía “unida y apoyando a su gobierno. Es una forma de devolverle el agradecimiento por cómo nos ha protegido”. De hecho, y aunque tiene preparada una mochila junto a la puerta de casa con dinero, ropa y el pasaporte, por si la situación empeora, no tiene intención de abandonar el país. “No lo vivimos como una tragedia, no vivimos con pánico”, admite. Es más, anoche, mientras repasaba y contestaba a mensajes de amigos y familiares, se fue a la cama con una noticia que albergaba buenas esperanzas: los aeropuertos de Abu Dabi y Dubái iban a operar algunos vuelos. “Son pocos, pero que se abra un aeropuerto es una buena noticia”. Ojalá, la primera de muchas.