La crecida del río Guadalete obliga al desalojo de 14 núcleos rurales
El cauce del río Guadalete ha rebasado ya los seis metros de altura, alcanzando por tanto el nivel rojo a su paso por el término municipal de Jerez. Además, es bastante probable que esa cota se vaya rebasando en las próximas horas por efecto de los desembalses, las escorrentías de los arroyos cercanos y la subida de las mareas.
Ante este escenario, las administraciones públicas han adoptado la decisión de evacuar a los residentes en catorce núcleos rurales del término municipal de Jerez, con una población afectada que oscila entre las 500 y las 600 personas. Todas esas familias van a ser derivadas al polideportivo de Chapín, donde Cruz Roja ya trabaja en un operativo que garantice una atención adecuada.
El operativo de evacuación de esas personas está siendo coordinador por la Guardia Civil y la Policía Nacional, y al mismo se sumarán todos los servicios públicos que fueran necesarios. Se trata además de una evacuación obligatoria, tal y como ha advertido la subdelegada del Gobierno, Blanca Flores, que ha subrayado que en el caso de que alguien se niegue a cumplir las órdenes que reciba de los cuerpos y fuerzas de seguridad “se abrirá el procedimiento sancionador pertinente”.
La alcaldesa, María José García-Pelayo, ha insistido en el carácter excepcional de este episodio medioambiental, que provoca que se vivan “momentos frenéticos” dado que “en muy poco tiempo cambia todo el escenario”, ya que el río Guadalete “está vivo” y la evolución de su caudal depende de múltiples factores.
De ahí que haya mostrado su admiración por el trabajo que están llevando a cabo todos los profesionales y técnicos que aconsejan la toma de decisiones.
“Estamos afrontando una situación de lluvia distinta, compleja, parecida a la de 2009. No es un episodio similar al de la última Dana ni a las inundaciones que hemos sufrido más recientemente en Jerez. Estamos ante una situación mucho más compleja”, ha apostillado García-Pelayo.
De ahí que haya pedido “colaboración” a los ciudadanos en general y que actúen “con mucha responsabilidad y serenidad” y “confíen en los profesionales” a la hora sobre todo de proceder a esos desalojos.
La barriada rural de La Ina se ha convertido en una de las prioridades a la hora de evacuar a las familias afectadas por la crecida del río, entre otras cosas porque se trata del núcleo más poblado de aquellos en los que se va a actuar de inmediato, con algo más de trescientos vecinos.
La Corta, Las Pachecas, El Portalillo, Repastaderos, Zarandilla o Los Lagos son otros de los enclaves especialmente afectados por la evolución del Guadalete. Además, las quince familias que viven en La Greduela se encuentran ya aisladas.