"No hay un camino a la Paz, la Paz es el camino": el mensaje de Ghandi como enseñanza vital
También desde Marea Verde Jerez realizaron su propia contribución a la jornada con un encuentro que se celebró en la rotonda de La Granja, donde se llevó a cabo la plantación de un olivo, y se dio lectura a un manifiesto en el que se reafirmaron en dos ideas fundamentales: la defensa de la escuela pública y la cultura de la Paz, porque “educar para la paz no es solo un compromiso ético de nuestras comunidades educativas, es también una obligación legal”.
“La celebración de este día es posible -resaltaba el manifiesto-, porque, en gran medida, la escuela que tenemos, la escuela que queremos, está dirigida a trabajar por el bien común”, y lo ensalzaban teniendo en cuenta el “momento histórico” en el que nos encontramos: “Con un 2026 que comienza con una amenaza de distopía, la educación crítica e inclusiva se ha convertido en un imperativo ético y vital en la actual sociedad, y en una vacuna necesaria ante el auge del fascismo. La educación debe ser una herramienta para construir un mundo mejor, más justo, más humano, más libre, en sintonía con los viejos ideales republicanos de libertad, de igualdad y de fraternidad”.
Asimismo, subrayaron que esta jornada debía servir para “dejar bien claro, que las personas del mundo de la Educación queremos la Paz. Que creemos en la Educación para la Paz y en la cultura de Paz. Los discursos de odio, las mentiras acientíficas, el racismo, la ley del más fuerte, el militarismo o la guerra, son sombras amenazadoras que se ciernen sobre nuestras vidas”.
"Sin embargo, en lugar de abordar estos problemas, el planeta está viviendo una escalada militarista, donde el rearme, la desaparición del multilateralismo o el fin de la cooperación se imponen. Queremos recordar especialmente el Genocidio palestino, con más de 70 mil muertos en los dos últimos años, y la impunidad internacional del gobierno israelí. Pero también la carnicería en la que se ha convertido el conflicto de Ucrania. O las muchas guerras olvidadas, todos ellos terribles crímenes contra la humanidad que nos avergüenzan", denunciaba el manifiesto.
En el escrito enumeraban que los Estados "han malgastado 2,7 billones de dólares en armamento en 2025. Y nuestro país ha alcanzado el 2,4% del PIB en gastos de “Defensa”. Mientras que en Educación hemos invertido solamente el 4.5%. Estas ingentes cifras, invertidas en artefactos destructivos, cuyo mayor éxito de fabricación es no tenerlos que usar jamás, no solo detraen recursos fundamentales para la Educación, la Sanidad, las infraestructuras o los cuidados, sino que ponen en peligro la propia supervivencia de la Humanidad como tal".
“Por eso nos reafirmamos en nuestra apuesta por el desarme, el diálogo, la cooperación y la resolución no violenta de los conflictos. Porque, parafraseando a Ghandi, “no hay un camino a la Paz, la Paz es el camino”.