La alcaldesa pide "no relajarse" ante la llegada de la borrasca Marta al Jerez urbano

Operarios limpiando imbornales de calles de Jerez. | jerez.es

Jerez vuelve a mirar al cielo con preocupación. La alcaldesa, María José García-Pelayo, ha avisado este sábado de que no toca confiarse ante la borrasca Marta.

El foco ya no está solo en la zona rural, donde se han vivido inundaciones. Ahora la alerta se traslada al núcleo urbano, porque los colectores arrastran "exceso de agua" y el riesgo puede ir a más en cuestión de horas.

El mensaje es directo y urgente: "importante no relajarse" y no "levantar la guardia en ningún momento". El Ayuntamiento mantiene activados los recursos y pide máxima atención, sobre todo en los puntos más vulnerables.

  1. Alerta urbana por la borrasca Marta
  2. Zonas más expuestas y servicios en riesgo
  3. Guadalete bajo seguimiento constante

Alerta urbana por la borrasca Marta

En una entrevista en el Canal 24H de RTVE, García-Pelayo ha señalado que ya está en marcha el operativo de alerta por el posible "colapso que se puede producir en los colectores de agua". La situación preocupa porque la red de saneamiento puede saturarse y provocar incidencias rápidas en calles y viviendas.

El aviso a la población se reforzó desde el viernes por la tarde. La prioridad se centra en quienes viven en cotas bajas, especialmente en la zona sur, que "puede sufrir especialmente el problema de que el agua salga del suelo". La recomendación es clara: seguir los avisos oficiales y anticiparse si se reside en áreas sensibles.

Zonas más expuestas y servicios en riesgo

El Ayuntamiento ha delimitado los puntos donde el impacto puede ser mayor. Las siete áreas con más papeletas para verse afectadas son las calles William Shakespeare y Ramón y Cajal; la avenida Puertas del Sur (desde Fundación Laboral hasta Rotonda Balneario); Santo Tomás de Aquino; las barriadas de La Liberación, Cerrofruto y Los Pitufos; y el Polígono El Portal, con especial atención a la avenida Cantos Ropero y Calle Sudáfrica.

Además, hay equipamientos que podrían notar las consecuencias si el agua gana terreno. Entre ellos figuran los colegios La Juventud, Poeta Carlos Álvarez, San Vicente de Paul y el Centro de Salud Sur. En este escenario, la alcaldesa ha defendido el enfoque preventivo: "Lo importante es tener el operativo montado, trabajar siempre con carácter preventivo e ir desplegándolo de acuerdo con lo que los técnicos nos van trasladando y con lo que nosotros también conocemos de nuestra ciudad".

La estrategia, según ha explicado, pasa por "intentar ir por delante" del episodio. Ese mismo criterio ya se aplicó cuando se "intentó ir por delante, en la medida de lo posible, para que no hubiera daños personales con Leonardo".

Aun así, el riesgo cero no existe. García-Pelayo ha admitido que "los daños materiales son complejos de evitar", pero ha recalcado que la meta principal es que no haya daños personales.

Guadalete bajo seguimiento constante

El desgaste también pesa. La alcaldesa ha descrito el momento como "tremendo y especialmente duro para los vecinos que están viviendo más intensamente las situaciones de desalojo y de aislamiento", y ha recordado que la ciudad acumula diez días de alerta. "Los días largos, las noches largas, pero especialmente duras para los que las sufren".

En paralelo, el río Guadalete sigue bajo control técnico desde finales de enero, cuando comenzaron los primeros desalojos en varios núcleos rurales. El nivel se mantiene en 6,68 metros y, según la regidora, se continúa "vigilando" su evolución.

El mensaje vuelve a insistir en la prudencia: "Estamos viendo que no es negativo pero tampoco voy a decir que es positivo porque es importante no relajarse". El Guadalete, ha subrayado, "es muy vivo" y todavía no puede darse por "controlado".