Portadas de papel

El aeropuerto de Jerez mejora sus datos, aunque siguen siendo pobres

El aeropuerto de Jerez cerró el primer trimestre de este año con 129.837 pasajeros, 6.491 más que en el mismo periodo del año anterior, lo que supone un incremento interanual del 5,26%. El dato es positivo, ya que permite invertir la tendencia negativa observada a lo largo de 2025, motivada fundamentalmente por la salida de Ryanair.

Sin embargo, el volumen de pasajeros sigue siendo modesto si se toma como referencia el mismo periodo de 2024, cuando entre enero y marzo pasaron por estas instalaciones 140.836 personas, 10.999 más que ahora.

Las cifras resultan aún más desfavorables al compararlas con el primer trimestre de 2019 —el inmediatamente anterior a la pandemia—, cuando Aena contabilizó 168.454 pasajeros, un 22,92% más que en la actualidad.

Entre enero y marzo, la cifra de operaciones ascendió a 11.076, de las que 1.449 fueron comerciales (+3,2%). De los 128.841 usuarios que viajaron en vuelos comerciales, 105.397 tenían origen o destino en territorio nacional (+3,1%) y 23.444 en el extranjero (+15,3%).

El aeropuerto de Jerez cerró marzo con 54.816 usuarios, lo que supone una subida del 2,6% respecto al mismo mes de 2025. Este balance positivo, que arroja una media diaria de 1.768 pasajeros, obedeció, según Aena, al fuerte dinamismo del tráfico internacional.

El grueso de los viajeros se movió en conexiones comerciales (excluida la aviación general y ejecutiva), con un total de 54.523 usuarios. De ellos, 36.799 viajaron con origen o destino en alguna ciudad española, mientras que 17.724 optaron por vuelos internacionales.

Especialmente destacado fue el comportamiento del tráfico exterior, que creció un 25,2%. El destino con mayor demanda fue Alemania (16.006 pasajeros), seguido de Dinamarca (632), Reino Unido (535) e Islandia (494).

En cuanto a las operaciones, el aeropuerto atendió en marzo 4.778 movimientos de aeronaves, de los que 558 fueron comerciales, una cifra similar a la de 2025.

En conjunto, los datos reflejan una recuperación incipiente de la actividad en el aeropuerto de Jerez, impulsada principalmente por el tráfico internacional, aunque todavía lejos de los niveles previos a la pandemia y sin alcanzar los registros de años recientes, lo que evidencia que la infraestructura sigue en fase de consolidación tras la pérdida de conexiones clave.