Sants, El mal padre y 5 minutos más, las españolas que pelearán por la Concha de Oro en San Sebastián

Berto Romero y Javier Cámara en 5 minutos más.

El Festival de San Sebastián 2026 ha anunciado las tres películas españolas que competirán por la Concha de Oro en su 74ª edición, prevista del 18 al 26 de septiembre de 2026. Las cintas seleccionadas son 'Sants', de Mikel Gurrea, 'El mal padre', de Roberto Bueso, y '5 minutos más', de Javier Ruiz Caldera, según reveló el director del certamen, José Luis Rebordinos.

La presentación oficial tuvo lugar en la Academia de Cine, donde estuvo presente Maialen Beloki, directora entrante del festival desde enero de 2027. Entre los asistentes destacó la presencia de los cineastas Javier Ambrossi y Javier Calvo, conocidos como 'Los Javis', cuyo filme 'La bola negra' se proyectará en la sección Perlak, donde optará a un premio del público. No obstante, esta película no competirá por la Concha de Oro debido a que ya fue estrenada en el Festival de Cannes, aunque su estreno español coincidirá con la cita donostiarra.

La programación del festival incluirá un total de 23 largometrajes y dos series. En la sección oficial destacan títulos como Azken agurra, último adiós, de Koldo Almandoz; Ruega por nosotras, de Daniel Monzón; Bajañí, de Fernando Trueba; y Sacamantecas, de David Pérez Sañudo. Asimismo, se proyectarán las series Más allá de la sociedad, de J.A. Bayona y Carlos Torres, y El castillo, creada por Isabel Peña y Eduardo Villanueva.

El espacio Velódromo acogerá el documental musical Muguruza FM, de Ander Merino y Fermin Muguruza, junto con Karateka, de Aritz Moreno. La sección Zabaltegi-Tabakalera incluirá cinco producciones españolas destacadas, entre ellas Red rocks, de Bruno Dumont; Dust, nueva entrega de El caminante de Tsai Ming-liang; Jaleos, de Isaki Lacuesta; Lejos de los árboles, de Meritxell Colell; y Hamalau gau, de Oskar Alegría.

En el ámbito de Horizontes latinos, se presentan largometrajes como Moscas, de Fernando Eimbcke; Chicas tristes, de Fernanda Tovar; Narciso, de Marcelo Mantinessi; Ceniza en la boca, de Diego Luna; y El deshielo, de Manuela Martelli. La sección New Directors mostrará nuevos talentos con películas como Esta soledad, de Javier Giner; El mal hijo, de Jaime Lorente; y February seven days, de Tatjana Moutchnik.

Futuro del festival y selección de programación

La próxima directora Maialen Beloki ha asegurado que no habrá "rupturas radicales" en la dirección del Festival de San Sebastián. Se mantendrán los programas clave, aunque con una renovación orientada a ofrecer una propuesta "rica, diversa" que incluya "cineastas de reconocida trayectoria, nuevos talentos" y plantee "nuevas miradas". La atención se mantendrá en la audiencia, con especial cuidado hacia la cinematografía "latinoamericana, vasca y española".

Respecto a la presencia femenina en la selección oficial, con sólo cuatro películas dirigidas por mujeres, el director Rebordinos ha afirmado que están "totalmente contrarios a las cuotas". Ha reconocido que este año hay un "déficit" en la selección femenina pero ha insistido en que lo importante es trabajar desde la base para que haya más producciones realizadas por mujeres. Para esta edición han elegido "lo que nos ha parecido mejor" dentro del amplio panorama cinematográfico disponible.

Momento actual del cine español y presencia de las series

José Luis Rebordinos ha destacado que el cine español vive su mejor momento en términos de calidad y diversidad. Como ejemplo, mencionó la notable presencia de películas españolas en el Festival de Cannes, donde este año compiten tres filmes nacionales, hecho sin precedentes. También subrayó el éxito comercial y crítico de proyectos como el de Sorogoyen y las producciones de 'Los Javis', cuya distribución internacional se extiende a más de cuarenta países.

En cuanto a las series, Rebordinos aclaró que San Sebastián no se dedica principalmente a esta categoría, pero que dada la evolución del sector audiovisual, no se aplican criterios estrictos ni "líneas rojas" que limiten su inclusión. Señaló la importancia de mantener la flexibilidad y aplicar las menores restricciones posibles en la programación.