Portadas de papel

La nueva revelación de Steven Spielberg sobre el universo extraterrestre

 Imagen de El día de la revelación. | Universal
Imagen de El día de la revelación. | Universal

Cada vez que se habla del cine sobre extraterrestres sale a colación el nombre de Steven Spielberg. Es inevitable, sobre todo a partir del hito que supuso el estreno de Encuentros en la tercera fase (1977), y el fenómeno mundial, cinco años después, de la que sido calificada como una “epifanía adulta”: ET el extraterrestre.

Y sin embargo, su extensa filmografía sólo contaba hasta ahora con una tercera incursión más en el subgénero, la adaptación de La guerra de los mundos, si dejamos a un lado el irreprimible final de Indiana Jones y la calavera de cristal  y el confuso epílogo de Inteligencia Artificial, por la participación de los seres transparentes en un mundo deshabitado.

El póker se completa este viernes con el estreno de El día de la revelación, que gira en torno a la confirmación pública de la existencia de vida extraterrestre existe, a partir de una historia que combina conspiraciones gubernamentales, filtraciones masivas de información y fenómenos inexplicables entre gente corriente.

En cierto sentido, Spielberg propone un giro emocional a algunas de las cuestiones ya planteadas en Encuentros en la tercera fase, pero resulta interesante asimismo apreciar y distinguir sus respectivos acercamientos a una temática sobre la que él mismo ha reconocido su fascinación, compartida igualmente con Stanley Kubrick, junto al que trabajó en el proyecto de I.A., y que tiene menos que ver con la presencia de ovnis, platillos volantes y seres de otros planetas que con la auténtica significación de la existencia de vida inteligente en otros lugares del universo.

Así, en su filme inaugural de 1977, el extraterrestre no se presenta como una amenaza, sino como una puerta hacia lo desconocido que aborda el impacto psicológico del posible contacto -elemento muy presente en su nuevo trabajo-. En ET, el acercamiento es completamente diferente: el extraterrestre se acerca más a la fantasía cultivada desde los años 50 en torno al fenómeno ovni para retratar a un ser vulnerable que permite a un niño reconstruir el mundo emocional de su infancia.

La guerra de los mundos (2005), por su parte, rompe con todo lo anterior para visualizar el enfrentamiento entre la raza humana y una invasión extraterrestre, aunque configurada como una lectura psicológica de las consecuencias sociales del 11S y del arraigo de una nueva especie de terror que domina las decisiones del mundo contemporáneo.

Hay quien sostiene al respecto que su cine sobre extraterrestres no funciona como leit motiv de su trayectoria, sino como vehículo para explorar la condición humana, que es lo que toca discernir ahora con el estreno de El día de la revelación, para que la que cuenta con un reparto muy interesante, liderado por Emily Blunt y Colin Firth, junto a Josh O'Connor (Puñales por la espalda 3) y Eve Hewson (el gran descubrimiento de Jay Kelly). Por lo demás, Spielberg ha apostado por sus habituales e incondicionales  John Williams, para  la música, y Janusz Kaminski para la fotografía, al tiempo que rescata como guionista de cabecera al siempre brillante David Koepp -quinta película junto al Midas de Hollywood-.