'Ni contigo ni sin mí', llega la nueva comedia española para el verano
Gorka Otxoa ha expresado su preocupación por el auge del negacionismo, especialmente en temas como el cambio climático, durante la presentación de la comedia 'Ni contigo ni sin mí', dirigida por María Ruiz. El actor advierte que esta tendencia representa un claro retroceso social, mientras que la directora se muestra más optimista respecto a la capacidad de la sociedad para entender la evidencia científica.
Según Otxoa, hace apenas cinco o diez años, la existencia del cambio climático parecía un hecho aceptado universalmente, sustentado en numerosos estudios científicos. Sin embargo, ha señalado que actualmente "se puso de moda ser negacionista", un fenómeno que considera desconcertante y potencialmente perjudicial, pues implica avances en la negación de realidades científicas fundamentales. El actor ha manifestado su inquietud porque en diferentes ámbitos, incluyendo la aceptación social de problemáticas como el racismo y la homofobia, se identifican regresiones preocupantes que había dado la impresión de haber superado.
María Ruiz ha expresado un punto de vista más esperanzador y ha manifestado su confianza en que "la gran mayoría de la gente tiene una educación básica" suficiente para reconocer que el cambio climático se sustenta en hechos probados por el método científico.
La película 'Ni contigo ni sin mí' surge con la intención de abordar el divorcio desde una perspectiva humorística, aliviando la carga emocional que suele conllevar esta situación. Ruiz explica que el protagonista, Ernesto, interpretado por Otxoa, es sometido a una terapia de choque para que pueda afrontar la separación de manera rápida y efectiva.
Otxoa define a Ernesto como un personaje que encarna "la primera fase del duelo, que es la negación", una reacción común en el proceso de ruptura sentimental. Subraya que muchos espectadores podrán identificarse con esta fase, pues "todos, en mayor o menor medida, hemos pasado por momentos así".
El actor resalta además que la dinámica entre Ernesto y Laura, personaje interpretado por Cristina Maisonnave, funciona porque, a pesar del conflicto, permanece el fuerte vínculo creado por años compartidos. Para Otxoa, lo significativo es que "cuando se miran a los ojos se expresa todo ese pasado que han vivido juntos".
Por su parte, Maisonnave destaca la profundidad emocional del papel de Laura, describiéndolo como "un personaje muy bien escrito y con mucho corazón". Reconoce que la humanización del personaje, que sufre tanto como Ernesto, fue un aspecto clave que la motivó a asumir el papel.
Reflexión sobre la percepción social del divorcio
La directora María Ruiz también ha valorado la evolución en la percepción social del divorcio, defendiendo que las separaciones ya no deben verse como un fracaso. Afirma que "antes las parejas no se separaban porque estaba mal visto" pero ahora, gracias a un cambio cultural, "no pasa nada" y es posible abordar estas situaciones desde el humor.
Ruiz subraya que las personas pueden seguir queriéndose de formas diferentes y crecer individualmente, incluso tomando caminos separados. Esta visión más abierta permite desestigmatizar la ruptura sentimental, mostrando que el fin de una relación no implica el fin del respeto o del cariño entre dos personas.
La aceleración en el proceso de superar una ruptura
Sobre la vivencia actual de las rupturas, Cristina Maisonnave advierte que la sociedad tiende a buscar una recuperación rápida del dolor emocional. Explica que "todo lo queremos ya" y lamenta que las personas se tomen "muy poco tiempo para nosotros mismos, para sentir lo que queremos sentir y pensar qué queremos para el futuro".
Para Maisonnave, esta prisa dificulta un proceso natural de asimilación de los sentimientos que surgen tras el fin de una relación, y considera que sería beneficioso disponer de un tiempo más pausado para reflexionar y gestionar las emociones.