Llega a los cines 'Homo Argentum', la película que ha arrasado en Argentina y encanta a Milei
Los cineastas Gastón Duprat y Mariano Cohn se asocian de nuevo con Guillermo Francella, encargado de protagonizar a todos los personajes protagonistas. .
Los cineastas Gastón Duprat y Mariano Cohn llegan a España con 'Homo Argentum', que se estrena este jueves 25 de diciembre, en pleno día de Navidad. La película, producida en Argentina, llamó mucho la atención desde su lanzamiento allí y acabó en el centro de una conversación pública intensa.
Parte de ese ruido vino por el respaldo que recibió por parte del presidente Javier Milei, que la celebró en su perfil de X el pasado mes de agosto, cuando se estrenó en su país. Según escribió, la cinta “dejar en evidencia muchos de los aspectos de la oscura e hipócrita agenda de los progres caviar (woke)”.
Duprat y Cohn hablan del contexto que rodea a la película y de la hipocresía que, según señalan, atraviesa a parte del mundo cultural. “Argentina está en crisis desde que yo nací y ya soy grande que tengo 55 años. No es una novedad para mi, pero sí puedo decir que hay mucha hipocresía de los artistas. Mucha”, asegura Duprat.
La propuesta se arma con 16 historias cortas, que ellos mismos llaman “viñetas”, y que retratan un momento de Argentina y ciertos perfiles asociados a su ciudadanía. El hilo conductor es Guillermo Francella, que se encarga de interpretar a todos los personajes protagonistas.
A partir de humor y sarcasmo, los directores se meten con temas como la emigración de jóvenes a Europa, la desigualdad social, la falsa caridad, la inseguridad en las calles o el turismo. Cohn lo resume así: “Queríamos reflejar algunos discursos comunes en Argentina, más propios de Buenos Aires que de todo el país. No queríamos hacer un retrato cabal sino una mirada propia, un recorte”.
La película, según explican, juega a moverse por una zona incómoda. “La película transita sobre una cornisa que a nosotros nos interesaba explorar y trabajar, que es el tema de la incorrección. En una época de demasiada solemnidad, demasiada certeza y demasiada corrección política, la película viene a ser un pequeño aporte, con humor siempre, y una mirada diferente de temas que son recurrentes que exceden lo argentino, que también la aplican en España o en el país del mundo”, ha explicado Cohn.
Duprat y Cohn cuentan que no esperaban el nivel de impacto que tuvo en Argentina, donde el debate se partió rápido. “todo el mundo discutía a favor o en contra”. Y lo describen con una lista de reacciones cruzadas: “Había ofendidos por todos lados, se ofendían los directores de cine por la viñeta del realizador, se ofendía la Iglesia, los políticos, pero a la vez mucha gente la defendía. Fue espectacular porque más allá del debate está espectacular que una película salga de la sala de cine y se pase a debatir como un país”, han remarcado.
La controversia, en su visión, acabó siendo una señal de vitalidad para la obra. “Esperábamos que la película generase cierta controversia, pero no en estos niveles astronómicos que es lo que sucedió. Para nosotros, como directores de cine y como artistas, es lo mejor que le puede pasar a una obra, porque quiere decir que eso está vivo, que trasciende el micromundo, que es el mundo del cine. Si puede servir para algo, para conversar o discutir, está buenísimo”, defiende Cohn.
La defensa de Javier Milei
Cuando 'Homo Argentum' se estrenó en Argentina, Javier Milei publicó en X un texto a modo de comentario cinéfilo. Allí definió la película como una “disonancia cognitiva en el corazón woke” y sostuvo que los personajes de Francella “dejaba "en evidencia muchos de los aspectos de la oscura e hipócrita agenda de los progres caviar (woke)"”.
En ese mismo mensaje, el presidente escribió: “Cuanto mayor es la cantidad de parásitos mentales dentro de la cabeza del progre, mucho mayor es el odio y los alaridos quejosos de éste ejército de zombies (termos cabezas de pulpos) cuyas aspectos salientes de su existencia es ser envidiosos, resentidos, mentirosos, hipócritas y sobre todas las cosas ignorantes (al menos en economía)”.
Milei añadió que, si la película dolía, era porque “les presenta un espejo en el cual sale a la luz todo lo que son”. Además, señaló que estaba “casi de más” decir que les duele “el éxito en una película sin financiamiento del Estado, ya que muestra a muchos del rubro (y aledaños) como fracasados totales y absolutos”.
Sobre ese apoyo público, Cohn enmarca la opinión del presidente como una más entre las que pueden circular alrededor de un fenómeno que ya suma dos millones de espectadores en Argentina. En esa línea, defiende que “es bueno que cada uno opine lo que quiera” y remarca: “Es una película para opinar. No filmamos certezas”.
En la entrevista, ambos cineastas se definen como “progres” por su forma de vivir y por sus gustos estéticos. Por eso, sostienen que existe margen para cuestionar el mundo 'woke' desde dentro: “con mucha autoridad”. Y lo explican así: “Criticamos ese cuerpo de ideas porque lo conocemos bien porque es el mundo en el que estamos. Si esas ideas fueran incriticables sería una cárcel”.
También cargan contra el “cacheo ideológico” y contra la idea de buscar afiliación política en una obra, algo que califican como una “taradez”. Como ejemplo, señalan su trayectoria frente a quienes denuncian el desmantelamiento del cine argentino.
En ese cierre, insisten en que el trabajo viene de lejos y que el debate no marca su camino. “Venimos haciendo películas que tienen cierta coherencia y que tocan temas que son recurrentes en nuestra obra. De hecho, esta película dialoga con las otras un montón desde antes que exista la palabra 'woke'. Nos tiene sin cuidado y vamos a filmar igual. Nunca fue un obstáculo conseguir el financiamiento del Estado para hacer una obra, sea en cine, en televisión o lo que sea. Hemos hecho películas muy grandes y otras muy chiquitas hechas por nosotros con nuestras manos”, apostillan.
Un director de cine inspirado en Almodóvar y otros
Entre las viñetas de 'Homo Argentum' aparece un personaje que es director de cine, un episodio que levantó críticas dentro del propio sector. Aun así, Duprat y Cohn aseguran que, en realidad, ese retrato se quedó corto: confiesan que se quedaron “cortos” con esa mirada.
Al ser preguntados por si ese dibujo apunta a Pedro Almodóvar, los cineastas responden que sí, aunque matizan que no es el único referente y que también está inspirado “en otros más”.
La razón, dicen, está en una actitud que ven repetida cuando toca subirse a un escenario o recoger un premio. “Hay muchos directores de cine que aprovechan cuando tienen que recibir un premio o subirse a un escenario a decir pavadas de las cuales no tienen ni idea. Lo hacen con tal de quedar bien parados, como bien pensantes defendiendo causas nobles que en realidad no les interesan en lo más mínimo”, argumentan.