Alberto San Juan encarna en 'La luz' a un sacerdote señalado por abusos sexuales
Alberto San Juan protagoniza 'La Luz', una película estrenada recientemente que aborda la gestión de los casos de abusos sexuales dentro de la Iglesia católica. En el filme, San Juan interpreta a Manuel, un sacerdote que en sus primeros años cometió abusos contra tres menores y que debe enfrentarse décadas después a las consecuencias de sus actos cuando estos salen a la luz pública. El estreno coincidió con la visita a España del Papa León XIV, lo que ha generado un punto de reflexión sobre este problema institucional.
La película se centra en cómo la institución eclesiástica maneja las denuncias y los hechos relacionados con los abusos sexuales cometidos por algunos de sus miembros. El personaje de Manuel refleja el conflicto interno de un sacerdote que, aunque en un momento intentó olvidar sus crímenes, ve cómo estos reaparecen y le obligan a confrontar su pasado. San Juan ha destacado que interpretar a este personaje ha sido uno de los desafíos más complejos de su carrera debido a la naturaleza extremadamente complicada y delicada del rol.
El actor explica que, a pesar del daño causado por el sacerdote a otras personas, el personaje tampoco ha quedado indemne tras las acusaciones que resurgen treinta años después. "Haberlo hecho y tener que enfrentarlo públicamente son dos circunstancias tremendamente complejas y extremas en la vida de una persona y brutales. Es algo difícil de encarnar", ha señalado.
Para preparar el personaje, San Juan ha enfatizado la importancia de los ensayos con el director, Fernando Franco, y el resto del elenco, que incluye a Luis Callejo, Pedro Casablanc, Mar Gala, Ramón Barea y Miel Rey. Franco le indicó desde el principio que su intención no era presentar al protagonista como un "tipo raro" ni alguien ajeno a la sociedad. Según explica, "Lo terrible es que no es un otro, es cualquiera de nosotros".
Contexto y objetivo del director
Fernando Franco ha explicado que el proyecto nació de la indignación que sentía la productora Merry Colomer (Morena Films) al conocer los casos de abusos y los mecanismos de encubrimiento dentro de la Iglesia. El objetivo no era realizar un filme sobre los abusos en sí, sino sobre la gestión institucional que se hace de este problema dentro de la estructura eclesiástica. Tras una exhaustiva labor de documentación, el guion buscó reflejar esta realidad complexa.
Respecto al enfoque narrativo, Franco aclaró que uno de sus principales intereses era construir un retrato riguroso y complejo del protagonista sin inducir una reacción determinada en el público. "Intento hacer un retrato riguroso del personaje. No busco empujar al público hacia una posición determinada, sino confrontarlo con determinadas cuestiones", ha destacado.
El director subraya su caracterización como cineasta de retrato, interesado en la psicología de los personajes más que en la peripecia. Esta profundidad explica la decisión de indagar en la mente del sacerdote pese a ser un abusador. En palabras de Franco: "Yo me considero un cineasta de retrato e intento indagar en la psicología de los personajes".
Reflexión y repercusiones sociales
Al ser preguntado sobre qué espera que respondan los responsables de la Iglesia tras ver la película, Franco manifestó que desea promover la reflexión sobre un problema que considera sistémico. "Hay un gravísimo problema que afecta a muchísima gente y que hay que erradicar de raíz. Lo importante es que alguien se pare a pensar en ello", aseguró.
El estreno de 'La Luz' durante la visita del Papa León XIV ha sido valorado positivamente por el director, quien considera que coincide con un momento en el que existe un debate público sobre los abusos en la Iglesia. En sus palabras, "Nos parece bien porque se genera una conversación en la que queremos estar presentes".
Por su parte, Alberto San Juan apeló a la importancia de conocer la verdad como paso esencial en cualquier proceso de reparación para las víctimas. "Dar a conocer la verdad y compartir toda la información existente es un principio imprescindible para intentar alguna forma de reparación que difícilmente pueda llegar a ser completa nunca", concluyó.